Día 3.  Amman-Castillos del desierto-Mar Muerto-Madaba

Hoy teníamos un largo día de ruta por delante! Dejábamos atrás Amman, una ciudad que nos había acogido con los brazos abiertos. Emprendíamos un emocionante viaje en coche atravesando todo el país jordano. Empezábamos la ruta descubriendo algunos de los múltiples castillos de estilo árabe más conocidos como castillos del desierto y continuamos nuestro viaje hasta el Mar Muerto, donde disfrutamos de un baño en sus aguas medicinales para acabar el día en Madaba! Sigue leyendo para conocer todos los detalles de este intenso día! 

Anteriormente…

El día anterior visitábamos la ciudad greco-romana de Jerash. Las ruinas arqueológicas de una ciudad completa en muy buen estado de conservación. Un lugar fascinante que superó todas nuestras expectativas.

⇒Día 2. Amman-Jerash-Amman

Ruta completa por Jordania
Día 1. Amman: Ciudadela de Aman, Anfiteatro, Rainbow Street y Downtown
Día 2. Amman- Jerash – Amman
Día 3.  Amman-Castillos del desierto-Mar Muerto-Madaba
Día 4. Madaba: ruinas arqueológicas de Madaba.
Día 5. Madaba- Castillo de Karak-Abu Turaba- cena en Karak.
Día 6. Abu Turaba- Wadi Mujib (en el Mar Muerto)- Little Petra- Wadi Musa
Día 7. Wadi Musa- Petra- Wadi Musa
Día 8. Wadi Musa (día de descanso)
Día 9 y 10. Wadi Rum: tour y noche en el desierto
Día 11. Aqaba: visita de la ciudad y el mar rojo
Día 12. Aqaba- Aman-Barcelona (salimos el día 13 de madrugada)

Los castillos del desierto y el Mar Muerto

Adentrándonos en el interior de Jordania

Nos subimos al coche y empezamos a recorrer la carretera que lleva hasta los castillos del desierto. Coincidiendo con nuestra partida, se celebraba una de las fiestas más importantes de la religión musulmana, la fiesta del cordero.

Durante el trayecto en coche, nos encontramos con escenas muy impactantes. A lo largo de la carretera, se agolpaba multitud de gente intentando comprar uno de estos animales en la infinidad de puestos donde estaban los corderos vivos. La gente escogía uno y lo mataban allí mismo. La carretera se había convertido en un río de sangre y el olor era insoportable.

De camino a los castillos del desierto nos encontramos con la Fiesta del cordero, Jordania -ViatgeLovers.com
De camino a los castillos del desierto nos encontramos con la Fiesta del cordero, Jordania -ViatgeLovers.com

 

Fiesta del cordero, Jordania -ViatgeLovers.com
En vivo y en directo…

Una vez dejamos la ciudad atrás, nos adentramos en la carretera que atraviesa todo el desierto. No hay absolutamente nada. Ni casas, ni pueblos, ni granjas. Por este motivo, hay que llenar el depósito antes de salir y tener el coche en buenas condiciones porque quedarse tirado con el coche en aquella carretera puede ser divertido…

El paisaje es totalmente fascinante. De vez en cuando, nos encontramos con algún recinto militar. La carretera está más o menos en buenas condiciones. Es una zona totalmente árida y llana. Cambio radical con el paisaje que nos habíamos encontrado el día anterior dirección Jerashcompletamente montañoso.

Castillos del desierto, Jordania -ViatgeLovers.com
Por el camino nos íbamos encontrando con estas señales de tráfico…

Castillos del Desierto

Qasr Al Kharaneh

El primero de los castillos del desierto con el que nos encontramos fue Qasr Al Kharaneh. Casi lo pasamos de largo hipnotizados por el paisaje en el que nos encontrábamos inmersos.

En las fotos ya queda claro pero no se trata de las ruinas de un castillo ya que el castillo se encuentra completamente entero. Lo visitamos solos. Para controlar la entrada, solo había un hombre muy simpático sentado en una silla a la sombra. Por cierto, nada más aparcar, un montón de moscas del desierto rodearon todo el vehículo. Son bastante desagradables. Nos cubrimos bien y salimos corriendo. El castillo y toda la zona está llena de estas enormes moscas. La entrada está incluida en la Jordan Pass y el parking es gratuito…de hecho tienes todo el desierto para aparcar.

Qasr Al Kharaneh era así de impresionante…las fotos no le hacen justicia!

 

El castillo de estilo árabe fecha del siglo 8 dc. del reino de Ummayad. Está en perfecto estado de conservación. Nos gustó muchísimo y poder visitarlo solos fue una experiencia genial. Parecía que estábamos metidos dentro del decorado de una película.

Visitando los castillos del desierto, Jordania -ViatgeLovers.com
Tanto por el castillo en si como por el paraje donde se encuentra, la escena era fascinante.

 

El castillo cuenta con un patio interior alrededor del cual se articula toda la estructura. Tiene dos plantas y se pueden recorrer todas las estancias sin ningún tipo de restricción. Por fuera parece más sencillo. De hecho, se trata de una fortificación por lo que por fuera tiene muy pocas aperturas para controlar invasiones y dificultar el asaltos de enemigos. Es totalmente fantástico.

Castillos del desierto, Jordania -ViatgeLovers.com
Aquí, sintiéndonos Lawrence de Arabia 😂
Castillos del desierto, Jordania -ViatgeLovers.com
Este era el patio interior de la fortaleza alrededor del cual estaban todas las estancias que también se podían visitar libremente

Ya os decimos que este fue el mejor de todos, en mejor estado, el más sorprendente y el más diferente.

Dejábamos esta maravilla y continuamos nuestro viaje hasta el siguiente castillo, Quseir Amra.

Quesir Amra

Este castillo es también de estilo árabe pero más pequeño. En tamaño sería casi la mitad que el otro. De hecho, en su momento se trataba de una residencia particular Lo valioso de esta construcción son los frescos dibujados en sus paredes. Para protegerlos del desgaste de los visitantes, hay una pasarela para no estropear el suelo y cuerdas que marcan distancia respecto a las pinturas.

La forma que tiene desde fuera es muy curiosa. No tiene absolutamente nada que ver con la estructura que tenía el anterior. A diferencia del castillo que habíamos visitado antes, este no había sido una fortaleza, sino que se trataba de un antiguo palacete residencial.

Algunos de los frescos que se conservan en su interior

 

Visitamos esta antigua residencia por dentro y por fuera. Casi nos gustó más por fuera porque era MUY diferente. También aprovechamos para dar una vuelta y pisar esta parte del desierto. No es un desierto de dunas y arena. Es una zona árida, de piedra en el cual estos castillos quedan prácticamente camuflados.

Qasr Al Azraq

Este fue el último de los castillos del desierto que visitamos. Estaba muy alejado de los otros dos que se encontraban muy cerca entre ellos. Teniendo en cuenta que luego teníamos que volver por la misma carretera, quizás no hubiésemos ido. Nos explicamos.

Este castillo se trata de una fortaleza militar muy derruida. Solo quedan unos pocos muros. Evidentemente, esto se debe a que es el más antiguo de todos. Fue construido por los romanos por lo que el estilo no es árabe y nos era mucho más familiar, menos sorprendente.

Fortaleza de Qasr Al Azraq, el último de los castillos del desierto que visitamos
Qasr Al Azraq, Jordania -ViatgeLovers.com
En el interior de la fortaleza

Como decimos, fecha de la época romana aunque después fue reaprovechado mil veces por los siguientes pobladores. Su localización estratégica cerca de uno de los oasis más grandes del desierto, lo convirtió en escenario principal de las cruzadas.

Des del castillo se podía ver parte de la zona residencial que lo rodeaba.

Camino a Madaba 

Dejamos los castillos del desierto atrás y continuamos la ruta. Para hacerlo,  tenemos que deshacer el camino por la misma carretera hasta llegar a la autopista principal. Nos dirigimos a Madaba y, de nuevo, nos encontramos con todas las pieles de los corderos muertos tirados a pie de carretera. Las pieles desprendían un olor insoportable y entraba dentro del coche a pesar de tenerlo cerrado herméticamente.

También nos encontramos con este remolino en pleno desierto:

Mount Nebo

Después de un buen tramo de carretera, llegábamos a Madaba pero como todavía quedaban muchas horas de luz, decidimos pasar de largo y dirigirnos hasta el Mount Nebo.

Cuando llegamos nos damos cuenta de que la entrada no está incluida en el Jordan Pass. El Mount Nebo a parte de ser un lugar bíblico, se pueden ver las vistas de este fascinante desierto montañoso. Nosotros lo descartamos pero lo rodeamos con el coche. Justo detrás, se pueden ver las mismas impresionantes vistas que desde el Mount Nebo. El paisaje es asombroso.

Carretera hacia el Mar Muerto

Continuamos adentrándonos en el desierto a través de esta carretera. Una vez más, es muy importante tener el coche en buen estado y el depósito lleno. Esta carretera con una panorámica sobrecogedora llega hasta el Mar Muerto.

La carretera no está asfaltada en gran parte, pero no está en malas condiciones. Simplemente hay que conducir despacio y con cuidado. Eso sí, imprescindible llevar GPS. No hay ninguna indicación. Y, a parte, el GPS también va bien porque nos da una idea de cuanto tiempo nos queda y de nuestra localización exacta.

Mar Muerto: Amman Beach

Por fin, llegamos a Amman Beach, lugar donde vamos a bañarnos en el Mar Muerto. En la carretera que resigue el Mar Muerto en este tramo, hay algunos hoteles y resorts con acceso privado. Nosotros miramos precios para alojarnos en alguno de ellos, pero era bastante elevados, así que descartamos esta opción.

El Mar Muerto es enorme pero no puedes llegar y bañarte en cualquier zona porque los accesos son muy complicados y porque el nivel de salinidad en algunas partes es demasiado elevado.

Entramos en Amman Beach. PRECIO: 40JD. Un atraco.

Las instalaciones tienen piscinas, duchas y vestuarios pero no en las mejores condiciones. Digamos que el agua de la piscina no tenía muy buena pinta. Después de cambiarnos, bajamos a la zona del Mar Muerto que está alejada de las piscinas y a penas había un par de personas.

Amman Beach, Mar Muerto -ViatgeLovers.com
Parte de las instalaciones en Amman Beach…en la foto no se aprecia pero el agua no tenía buena pinta…

En la orilla del Mar Muerto el calor es INSOPORTABLE. La sensación es de estar dentro de un horno encendido. Suerte que hay unas pequeñas «chozas» para protegerse del Sol. Estuvimos un buen ratito disfrutando de esta extraña sensación de flotar dentro del agua. Por supuesto, hicimos las fotos de rigor.

Los preciosos colores del Mar Muerto y la costa de Palestina al fondo
La sal que nos encontrábamos en la orillita
Mar Muerto, Jordania -ViatgeLovers.com
Y como no, foto de rigor flotando en el Mar Muerto!

 

Para untarse con barro, hay dos opciones. Una, pagar 3JD para coger barro que ya preparado o buscar algún rinconcito dentro del agua (cerca de la orilla) donde haya barro. Nosotros por supuesto escogimos la segunda opción. El barro hay que dejarlo 10 minutos aproximadamente y después quitarlo en las duchas. La piel queda extremadamente suave, aterciopelada. Nos gustó tanto, que repetimos varias veces.

Cuando nos cansamos del Sol y del calor, subimos hacia la zona de piscinas. Avisamos que puede ser un poco incómodo para las mujeres bañarse en bañador o en bikini. Por suerte, había varias viajeras y viajeros internacionales y nos sentimos más aliviados. De hecho, es que allí incluso los hombres se meten completamente vestidos dentro de las piscinas…con los tejanos, el cinturón y la sudadera. Con razón el agua estaba así…

Respecto a las mujeres, pues había de todo. Mujeres extranjeras en bikini (pocas, pero por suerte ahí estaban), mujeres locales que se metían en pantalón corto y camiseta de tirantes (esto sería su equivalente a un bañador) y luego, como hemos comentado, coincidimos con las vacaciones de países musulmanes, por lo que había mucho turismo de Arabia Saudita. En las piscinas eso se traducía en hombres en bañador dentro del agua y mujeres con burka negro esperando bajo el Sol a más de 40ºC. Yo (Ester) iba con bikini y camiseta solar. Al principio me sentía muy observada pero luego me daba igual.

Cuando empezó a caer el Sol, volvimos a bajar a la orilla del Mar Muerto. Ver atardecer dentro del mar fue muy mágico. La luz es maravillosa, todo el cielo se vuelve rosado, la orilla de Palestina de fondo, el silencio y las tonalidades del mar. Una experiencia preciosa.

Antes de que oscureciera del todo, recogimos y emprendimos la vuelta a Madaba. Llegamos a nuestro alojamiento, el Moab Land Hotel. Habitación muy amplia y hotel muy acogedor.  Lo mejor fue el desayuno del día siguiente. delicioso.

Ya era tarde y salimos a buscar algo para cenar. Había sido un día muy largo y nuestra idea era comer algo rápido ya dormir. Pero empezamos a pasear por Madaba y al coincidir con la fiesta del cordero, la mayoría de comercios estaban cerrados, pero las calles estaban muy animadas, repletas de familias paseando, el ambiente era tan bueno que nos quedamos hasta tarde disfrutando de la temperatura taaan agradable que hacía

Antes de ir a dormir, pasamos por una pequeña tienda que teníamos al lado del hotel para comprar botellas de agua. Lo genial fue que el vendedor nos las regaló porque éramos de Barcelona y a él le encantaba el Barça. Nosotros insistimos pero no hubo manera. La gente en Jordania es así de amable!!

Del día de hoy sin duda nos quedábamos con los castillos del desierto. El Mar Muerto nos había encantado pero los castillos fueron un descubrimiento que no esperábamos en absoluto. Nos esperábamos cuatro ruinas mal conservadas pero no la maravilla que habíamos visto. 

Siguiente parada…

Dejábamos el día siguiente para visitar con calma Madaba. Una ciudad pequeña, muy agradable con múltiples lugares de interés histórico. No te la pierdas!

⇒Día 4. Madaba: descubriendo la historia de Madaba.


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