Días 13, 14, 15. Trekking por el Cañón del Colca



Ayer llegábamos a Arequipa y no quedamos totalmente prendados de esta ciudad. Pero no sabíamos lo que nos estaba esperando, la grandísima experiencia de hacer el trekking por el cañón del Colca!

⇒Día 12. Arequipa, ciudad colonial

Cómo visitar el Cañón del Colca

Taxi

Se puede pactar el precio con un taxi para ir hasta la Cruz del Cóndor y parar en los diferentes puntos panorámicos. Hay bastantes y la vista del Cañón del Colca en todos ellos es casi perfecta. Otro tema es tener la suerte de ver volar a algún Cóndor justo cuando se para en estos lugares. Eso sí, las distancias son muy largas. Solo para llegar a Chivay, son dos horas de curvas y de subir a mucha altura. Puede resultar un poco pesado.

Coche de alquiler

Esta seguro que sería la mejor opción. Nosotros en Perú no alquilaríamos ni locos un coche. Digamos que tienen una conducción muy particular. Pero de esta manera podrías organizar el viaje a tu aire y recorrer lugares más recónditos. Una opción sería dejar el coche aparcado en el inicio del camino, en Cavanaconde y hacer el trekking por libre. En algunos momentos puede haber un poco de confusión, pero creo que al final te puedes orientar con la ayuda de los locales. Son suposiciones porque nosotros no lo hicimos.

Autocar

Otra opción si no sois de andar mucho, es contratar un tour en autocar que pare en los lugares claves del Colca. Todos salen a las 3 de la madrugada y vuelven como a las 5. Son un poco pesados. Pero no os vais a cansar mucho. Además suelen venir con guía y os va explicando la historia del lugar y todo tipo de curiosidades.

Trekking

Esta es la opción que escogimos nosotros. Se llega hasta Cavanaconde en furgoneta y se empieza el trekking. El camino transcurre por un sendero pre-inca y se llega hasta las profundidades del cañón del Colca. Con el precio viene incluido el transporte, el «guía» y las comidas (justitas). El trekking puede ser de 2 días y 1 noche o de 3 días y 2 noches. Nosotros hicimos el segundo, nos costó 130 soles.

Tipos de trekkings

De 2 días y 1 noche

⇒Este trekking es un poco más apresurado. Durante el primer día, se caminan de 6 a 8 horas hasta llegar al Oasis donde se pasa la noche y al día siguiente a las 4 de la madrugada se empieza el ascenso al Cañón del Colca.

⇒La principal ventaja es que solo se pasa una noche fuera y si se va just@ de tiempo quizás es la mejor opción.

⇒Se realiza a un ritmo muy alto. Muchas horas seguidas andando.

⇒En época de lluvias, llueve todas las tardes por lo que parte del camino se hace en remojo. Aquí cuando llueve diluvia, no son cuatro gotas. Y, por supuesto, la gracia es bañarse en el oasis después de tantas horas andando, pero a las horas que se llega, es imposible debido a la lluvia y al frío. Recordad que aunque sea verano, en el cañón cuando cae el Sol hace mucho frío!

De 3 días y 2 noches

Yo es que solo le veo ventajas a esta opción…

⇒En época de lluvia es la mejor opción. Se camina durante la mañana y para el medio día ya se ha llegado al destino marcado esquivando las lluvias.

⇒El ritmo es mucho más relajado y puedes disfrutar más del camino, no todo tiene que ser sufrimiento!

⇒Te permite convivir con el resto del grupo y, en nuestro caso, conocer a grandes personas.

⇒Se puede disfrutar del oasis (alojamiento de la segunda noche) porque si se llega más tarde, ya está lloviendo.

⇒Por el precio, merece la pena.

A tener en cuenta

⇒En los alojamientos no hay electricidad, ni wifi (claro)

⇒En todo el camino no hay señal de teléfono ni datos

⇒Llevaros snacks para complementar las comidas

⇒Mucha agua

⇒Llevaros papel higiénico y mucha protección solar

Primer día: Chivay y Descenso por el Cañón

Recogida en el hostal

Nos pasaron a recoger a las 3 en punto de la madrugada y fuimos en dirección Chivay donde haríamos nuestra primera parada. Hasta llegar a Chivay, hay unas dos horas de curvas y de mucha altura…en el cañón del Colca se llegan a tocar los 4.000 metros de altura. Mejor llevar todos los remedios que tengáis para el mal de altura y para el mareo.

Íbamos en una furgoneta y suerte que llevábamos los tapones para dormir, porque al conductor no se le ocurre otra cosa que poner música. Bien bien que a los viajerxs los tienen solo para sacarles el dinero y el resto les da igual.

LLegamos a Chivay y teníamos el «desayuno» preparado. Lo pongo entre comillas porque nos quedamos con más hambre del que habíamos llegado. Si vais al Colca, llevaros comida. Nosotros nos llevamos bastante oliendo lo que nos esperaba. En principio, pone que todas las comida están incluidas pero la mitad de ellas son muy justas (MUCHO!!!!).

La cruz del Cóndor

La cruz del Cóndor es el lugar mítico del Cañón del Colca por excelencia. En este punto paramos una media hora para «supuestamente» ver el vuelo de los Cóndores. En ese momento no volaba ni un solo cóndor, por suerte, más tarde, durante el trekking, los pudimos ver en varias ocasiones.

Cruz del Cóndor, Cañón del Colca
Cruz del Cóndor, Cañón del Colca

Lo mejor de la cruz del cóndor es el mirador. Se puede observar parte del Cañón y la magnitud de sus montañas. Es un punto ideal para tomar fotografías panorámicas del lugar.

Vistas desde el mirador de la Cruz del Cóndor, Cañón del Colca
Vistas desde el mirador de la Cruz del Cóndor, Cañón del Colca

Empieza el trekking

Nos volvimos a subir a la furgoneta unos 20 minutos más hasta llegar al inicio del sendero pre-inca el cual íbamos a recorrer.

En ese momento, se formaron los diferentes grupitos. Por un lado, la gente que iba a hacer el de dos días y una noche y, por otro, los que íbamos a hacer el de 3 días y 2 noches. Y aquí empezaba lo mejor, el grupo que hicimos, solo éramos 7 personas y MUY bien avenidas. Una argentina, dos francesas y un francés, un peruano y nosotros. Iban a ser unos días geniales!

Primera parte: Descenso por el Cañón

Las vistas durante este tramo son espectaculares. Pudimos disfrutar del vuelo del Cóndor en su máximo esplendor. Una imagen totalmente majestuosa. También en varias ocasiones el águila andina sobrevolaba por encima de nuestras cabezas.

La bajada es bastante larga aunque el camino está en muy buenas condiciones. Eso sí, no veíamos nunca el final. Teníamos que llegar al río para cruzar el puente de madera. Descenso total. Cuando llegamos, qué ilusión!! Teníamos los pies llenos de ampollas de la bajada y las rodillas doloridas pero por fin nos encontrábamos en la parte interior del cañón del Colca. A ambos lado, las dos laderas de las montañas. Parece mentira lo insignificante que te sientes ahí a bajo.  En total, bajamos unos 1.200 metros hasta las entrañas del cañón.

Justo al inicio del trekking, antes de descender
Justo al inicio del trekking, antes de descender
Inicio del Trekking
Inicio del Trekking

Durante el camino, vimos diferentes construcciones pre-incas y realmente te quedas sorprendido de cómo pudieron crear todos esos senderos con los medios que tenían. Esta zona del Cañón era habitada por la comunidad de los Cabanas. Y, al igual que los incas, se dedicaban a la agricultura. Las construcciones no son tan perfectas como las de los incas pero todavía hoy en día se conservan sus senderos. De hecho, los incas aprovecharon sus muros y construcciones.

Todavía nos quedaba una hora más de camino hasta llegar al primer punto de descanso donde pasaríamos la noche, San Juan de Chucho. Tocaba volver a subir unos metros. Por suerte, la última parte ya es más o menos plana.

Llegamos a nuestra «posada». Era una casa en medio de la montaña. Dormimos en cabañas y comimos y cenamos al aire libre, genial! No os imaginéis cabañitas en plan romántico ni nada por el estilo, son cabañas de verdad. No hay electricidad ni agua caliente. Pero no nos importaba.

Cabaña San Juan de Chucho
Cabaña San Juan de Chucho
Nuestra cabaña y el Cañón de fondo. Despertar así, no tiene precio!!
Nuestra cabaña y el Cañón de fondo. Despertar así, no tiene precio!!
Localización primer alojamiento, Cañón del Colca
Localización primer alojamiento, Cañón del Colca
Lugar donde comíamos
Lugar donde comíamos

Comida, alojamiento y tarde libre

Para comer, teníamos preparado una sopa riquísima (las sopas aquí son deliciosas) y saltado de alpaca con arroz, para las vegetarianas, media tortilla y arroz. Nos quedamos con bastante hambre, porque veníamos hambrientos pero no había nada más…a dieta que nos íbamos a poner!

La verdad que  el tema de la comida nos lo tomamos con tanto humor que fue motivo de risas y bromas todo el tiempo. Lo mejor de todo es que no había papel higiénico y cuando fuimos a pedirlo nos dijeron que valía 3 soles!!!!!! jajajaajjaj Viendo el panorama hicimos piña y nos ayudamos los unos a los otros, nos pasábamos comida, papel higiénico, etc. Todo más que cómico. A nosotros nos dio por reírnos a carcajada limpia de la situación. El grupo era genial y nos lo pasamos más que bien. Compañer@s de trekking y de hambre, eso une mucho!!!

La tarde la pasamos en medio de risas, disfrutando de la magnífica compañía y del increíble paisaje. No teníamos comida, ni agua caliente, ni papel higiénico pero todo era más que perfecto!! Lo mejor de viajar es conocer a personas tan fantásticas como estas!

Segundo día: tramo hasta el Oasis

El trekking del segundo día consistió en llegar hasta el oasis. Esa era nuestra principal motivación. Durante el trayecto hay bajadas y subidas y algunos momentos de camino plano donde es fácil recuperarse.

Al fondo, el oasis. Lugar donde nos íbamos a alojar la segunda noche
Al fondo, el oasis. Lugar donde nos íbamos a alojar la segunda noche
Parada en el camino durante el segundo día
Parada en el camino durante el segundo día
Minilocalidades en el Cañón del Colca
Minilocalidades en el Cañón del Colca

Continuamos el camino

Paramos en una casa donde nos enseñaron los vestidos típicos y demás. Para llegar al oasis, teníamos que volver a descender todo lo que habíamos ascendido… y volver a cruzar al otro lado del Cañón del Colca.

El puente estaba precintado con una cinta que ponía «peligro» pero el guía lo arregló rápido quitando la cinta. Se acabó el peligro! El guía, que aunque parecía que el trekking no iba con él, de vez en cuando hacía alguna aportación. Pero, en general, no nos hizo ni caso. Por una banda, íbamos el grupo, por otra, él. Creo que estaba más harto del Cañón…!

Total, a pesar de la amenaza de lluvia, llegamos a tiempo al Oasis para bañarnos y disfrutar del lugar totalmente solos. Éramos los únicos en este maravilloso lugar. Nos lo pasamos como niñ@s! Después de comer ya empezó a llover y no paró hasta después de cenar. Habíamos tenido una suerte que ni nos lo creíamos!

Justo antes de llegar al Oasis, empieza a haber vegetación y abundante agua
Justo antes de llegar al Oasis, empieza a haber vegetación y abundante agua

Las cabañas parecían más estables que las del día anterior pero igual sin electricidad ni agua caliente. Eso sí, el día anterior hacía tanto frio que ni nos duchamos, al menos hoy nos pudimos dar una «buena» ducha después de la piscina. Por cierto, la piscina es de agua natural del oasis, cae directamente de la montaña. Nada de cloro ni de substancias químicas.

Piscina del oasis
Piscina del oasis

La comida y la cena fueron bastante más contundentes y empezamos a recuperara fuerzas! La noche la pasamos al aire libre charlando y compartiendo experiencias viajeras. Sin duda la mejor parte del trekking, eran estos ratitos!

Tercer día

El último día nos despertamos a las 4 de la madrugada para empezar el trekking antes del amanecer. Nos esperaban 1.200 metros de SOLO subida.

Empezamos a subir cuando todavía era oscuro completamente iluminándonos con linternas ( la linterna del móvil sirve perfectamente). A medida que íbamos subiendo, se iba haciendo de día y era sobrecogedor ver amanecer entre las montañas del cañón.

La subida fue bastante dura. Más de lo que nos habían dicho…no fue un Torres del Paine  pero nos costó lo que no está escrito. El desnivel es muy bestia. No es una subidita que se hace poco a poco. Sudamos pero finalmente en unas 3 horas conseguimos llegar a la cima.

¡Qué ilusión cuando llegamos arriba! Ningun@ de nosotros éramos montañistas profesionales ni nada por estilo y para tod@s nosotros fue una gran satisfacción personal. Emoción a tope después de estos tres grandísimos días. Una vez arriba, te das cuenta que el esfuerzo es mucho más mental que físico. Por supuesto, para celebrar este gran momento nos hicimos una foto todos junt@s! Estábamos muert@s pero eufóric@s!

Por fin!!!
Por fin!!!

Repetiríamos mil veces más

Esta experiencia ha sido de las mejores de todo nuestro viaje a Perú, solo comparable a la emoción de ver el Machu Picchu en directo.

El cañón del Colca es un lugar de gran valor paisagístico y sin duda de visita obligatoria estando en Puno o Arequipa. Pero para nosotros, las risas, las conversaciones y la complicidad que encontramos en este magnífico grupo de personas ha sido lo mejor de nuestro trekking.

Viajar te abre la mente y te ayuda a conocer personas que marcan tu viaje, lo mejoran y lo hacen todavía más especial.

2 respuestas a «Días 13, 14, 15. Trekking por el Cañón del Colca»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *