Día 22. Hanoi – Aeropuerto



Hoy era nuestro último día en Vietnam. Por la tarde, nos íbamos al aeropuerto para coger nuestro vuelo con escala en Qatar.

El día anterior habíamos aprovechado para hacer algunas compras de última hora. Ropa, souvenirs, comida, etc. Los bajos precios en Vietnam incitan un poco a comprar… Aunque cuando ves la calidad del producto, te hechas un poco para atrás. Nosotros la mayoría de las cosas las compramos en el súper. Incluidos unos noodles que nos llevamos de souvenir.

Podéis leer algunas recomendaciones sobre ir de compras en Vietnam en estas dos entradas:

Hanoi, primeras impresiones

Hanoi, día de compras por el Old Quarter

Reflexiones sobre Vietnam

Hoy sí que sí dejábamos Vietnam atrás. Por la tarde cogíamos el vuelo de regreso a Barcelona.

Había sido un gran viaje. Mucho mejor de lo que nos lo habíamos imaginado. Vietnam no es solo un país «bonito», si queréis ver cosas «bonitas» y punto, mejor no vayáis.

A Vietnam se va a vivir toda una experiencia, a conocer cómo vive la gente local, sus costumbres, sus puntos fuertes y sus debilidades. De Vietnam volvíamos aun mucho más concienciados con la preservación y el cuidado del medioambiente. La polución y la contaminación de los recursos naturales abanzan imparables en Vietnam. Viajar es aprender y éste había sido toda una lección para nosotros.

Dirección aeropuerto…

Todavía nos quedaba una cosita pendiente con la agencia que nos había organizado el viaje a Halong Bay. A parte de regalarnos la excursión a Tam Coc y otros tantos detalles para compensarnos por algun que otro timo, también nos llevaban de manera gratuita al aeropuerto.Si queréis saber qué nos paso con ellos leed la entrada Día 19. Cat Ba-Halong Bay- Hanoi

A media tarde, tal y como acordamos, nos pasaron a buscar en coche privado para llevarnos al aeropuerto.

Nuestra sorpresa estaba dentro del coche. Con el chófer venía tambien uno de los chicos de la recepción del hotel Splendid Star Boutique con quien negociamos la salida de Halong Bay. Aunque quiero aclarar que ellos no tuvieron nada que ver con lo que nos pasó. Vino para despedirse de nosotros y de regalo nos trajo dos enormes paquetes de café vietnamita y una postal de con un escrito. No nos lo esperábamos para nada. Nos quedamos alucinando con el pedazo de detalle que habían tenido.

Aquí poníamos punto y final a este intenso viaje!

 

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