Día 18. Lima: Centro histórico y Barranco



Ayer conocimos la parte de Miraflores, uno de los distritos más animados de Lima. Hoy nos íbamos bien temprano al centro histórico y por la tarde a Barranco, sin duda, el distrito más “modernillo” de la capital.

Día 17. Ica-Lima: Miraflores

Centro histórico

Para llegar al centro histórico, lo mejor es desplazarse con el metropolitano. La parada en la que nos tenemos que bajar es “Colmena”. De ahí, andamos unos pocos metros y ya nos encontramos con el primer lugar a conocer, la Plaza San Martin. De entrada, lo primero que me viene a la cabeza es el pasado de ciudad colonial.

Plaza San Martín, Lima
Plaza San Martín, Lima

El peso histórico de la capital se hace más evidente conforme nos adentramos por sus callejuelas y llegamos a la Plaza de Armas. Lo que más nos llama la atención es el perfecto estado de conservación de los balcones, las fachadas coloridas y los arcos de los edificios.

Plaza de Armas, Lima

En la misma plaza se encuentra la catedral de Lima y el palacio de gobernación. Por cierto, allí también hay guardias al estilo Buckingham y hasta hacen cambio de turno y todo con la misma solemnidad. Pagar a 6 personas para que se queden allí quietas sin hacer nada, no se si es una buena inversión… estas cosas tan protocolarias parecen que estén hechas más para el entretenimiento del público que para una función real.

La Plaza de Armas es realmente bonita. Nos ha gustado muchísimo. No teníamos expectativas tan altas sobre Lima, lo veíamos más como un lugar de paso entre vuelo y vuelo. Además luce un Sol espectacular que todavía le da mucho más encanto al lugar! Parece que estamos en otra época. Nos quedamos un buen rato sentados en las escaleras de la catedral contemplando este hermoso lugar.

Continuamos hasta el Museo de la literatura que resulta ser una estación de tren y llegamos hasta la Basílica de San Francisco. Por el camino, volvemos a ver a un grupo de estadounidenses comprado souvenirs a críos que no tendrían ni 10 años. Este tipo de turismo, nos da asco.

De fondo, el museo de la literatura

De regreso, cruzamos el puente y entramos en el distrito de Rimac. Solo hay una parte “habilitada para los turistas”. Digo habilitada, porque es el único tramo que se han dignado a mantener y rehabilitar, el resto del distrito está más que abandonado. La que se ve en la foto es la única calle con policía, más allá, chabolas. Es increíble como puede cambiar tantísimo de una calle a otra aunque estén a tocar.

Rimac
Rimac
Calle turística de Rimac
Calle turística del distrito de Rimac

Nos retiramos y nos damos una vueltecita por el parque Alameda Chabuca Granda. El resto de la mañana, lo pasamos paseando por los alrededores.

Despedida de Perú por todo lo grande!

Hoy para comer nos esperaba Cesar, un amigo que habíamos hecho durante nuestro trekking por el Cañon del Colca. Fuimos a comer a Punto Azul, un restaurante muy cerquita de donde teníamos el hostal, en Miraflores.

Nos tocó hacer cola y esperarnos un ratito pero valió la pena!!! Qué festín de pescado y marisco fresco. Todo más que exquisito. Qué acierto de lugar!!!!! Volveríamos a Lima solo para ir a comer a Punto Azul. Si en las fotos la comida ya tiene buena pinta…no sabéis el sabor…BRUTAL! Por fin probamos el ceviche, plato típico de Perú por excelencia! Lo probamos y quedamos totalmente enganchados!! Aquí están los platos…!

Pulpo a la Parrila
causa de pescado
ceviche de pescado
ceviche de conchas negras
Helado de mango y maracuyá
Choritos a la chalaca

Barranco

Salimos de allí que no podíamos ni respirar y nos fuimos hacia Barranco..aunque una buena siesta nos hubiera sentado mejor…!

Para llegar a Barranco, muy fácil, el metropolitano again y nos bajamos en Boulvard. Solo hay que atravesar la calle peatonal que queda a la derecha y ya se llega a pleno meollo de Barranco. Ufffff cuantísima actividad!! Estaba lleno de gente haciendo todo tipo de actividades! Baile, música, pintura…Barranco es conocido como el distrito bohemio de Lima y ya sabemos por qué!

Mucho venta ambulante de pulseritas, pendientes, collares, artesanos y surfers yendo y viendo de la playa. Incontables locales con un ambiente así rollo hipster, colorines y mucha mucha gente joven.

Barranco es uno de los lugares preferidos por los turistas para alojarse, pero no se por la noche si se debe descansar mucho con tanto ambientazo. Barranco nunca duerme!!

Apuramos hasta la hora de cenar y nos volvimos a nuestro hostal. Se habían acabado nuestros días en Perú. Nos íbamos más que encantados con este viaje. Dejábamos una parte de nosotros en Perú con sus luces y sombras, un viaje del que habíamos aprendido muchísimo y nos ha servido para crecer como personas, una gran experiencia personal.

Siguiente destino…

Al día siguiente, cogíamos un vuelo destino Guayaquil…no para quedarnos, sino para volar de nuevo hacia las Galápagos!!! La vida así es genial!

 

Día 16. Huacachina, un oasis en medio del desierto

Huacachina



Hemos llegado esta mañana después de 12 horas en bus hasta la estación de Cruz del Sur en Ica. Ica no tiene mucho interés. Es una ciudad muy grande y muy desordenada. El principal atractivo de Ica es Huacachina.

Cómo llegar a Huacachina

Para llegar a Huacachina, hemos cogido un taxi. Los precios Ica-Huacachina son fijos, 10 soles. Se tarda unos 15 minutos como máximo.

Huacachina, el oasis del desierto

Huacachina es un oasis en medio del desierto, literalmente. Un lugar muy curioso, por lo menos nosotros nunca habíamos visto un lugar igual. Es muy pequeñito. Cuenta con unos pocos hostels y un par de tiendas. En medio, el lago, los establecimientos rodeándolo y seguidamente las inmensas dunas del desierto. Un paisaje que parece un decorado de película.

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Nos alojamos en el Desert Nights hostel con baño compartido. No está mal para ser Huacachina, de hecho, es de lo más económico y las instalaciones están muy bien. Hay que tener presente que la oferta de alojamientos es un poco reducida.

Hostel en Huacachina

Qué hacer en Huacachina

Lo único que hay que hacer en Huacachina es la excursión en buggy por las dunas del desierto. Nosotros la hicimos esa misma tarde. Paseando por el único paseo que rodea el oasis, nos encontramos con un montón de personas ofreciéndonos la excursión. Todas hacen lo mismo. Nosotros nos decidimos por la más barata y encima podíamos pagar con tarjeta.

Hay varios tipos de salidas. Las de 1 hora, salen cada 20 minutos y te dan una vuelta por las dunas. La gracia es que van conduciendo a toda velocidad y haciendo las subidas y bajadas. Nosotros hicimos la de 2 horas que se realiza por la tarde de 16 a 18h. El motivo principal era simplemente que en esas horas es cuando empieza a caer el Sol. Durante el día es insoportable. En la salida de 2 horas, también se puede hacer sandboarding, recomendable!

Así que una vez tuvimos la salida por las dunas atada, nos fuimos a pasear por el Oasis. La verdad es que aguantamos poquito…cae un calor importante. Aunque tampoco necesitamos demasiado tiempo para darle la vuelta entera. Así que decidimos ir a descansar un poquito al hostel y a prepararnos para la tarde.

Excursión en buggy por el desierto

La verdad que no tenía muchas expectativas puestas en esta excursión, es más, la veía como una turistada. Seguramente lo es, pero es muy divertido!!! Mucho más de lo que nos pensábamos. La recomendamos muchísimo! A parte de lo que acordéis con el conductor, hay que pagar 3.60 soles para la entrada a las dunas con vehículo.

El coche estaba un poco destartalado y los cinturones no ajustaban nada…digamos que la seguridad no es su fuerte, pero nos lo pasamos genial.

Buggy “super fiable”

Primero, va haciendo unos cuantos ralis por encima de las dunas. Las dunas son altísimas y las bajadas se convierten en un derroche de adrenalina.

Empieza la aventura
Empieza la aventura

Después paramos en varios puntos para que pudiéramos hacer fotografías. Continuamos un rato más encima del vehículo y empezamos con el otro punto fuerte de la excursión, el sandboarding.

Como nos gustan las fotos en el desierto...!
Como nos gustan las fotos en el desierto…!

Con unas planchas nos tiramos por 4 dunas de diferente dificultad. Empezamos por la de menor altura y fuimos subiendo. A mi ninguna me pareció de poca altura…En la última ya no me tiré… pero la verdad que fue super excitante!

Puesta de Sol en el desierto

Cuando acabamos con el sandboarding, nos dio un paseito más a bordo del buggy y finalmente, nos dio la opción de quedarnos en las dunas (aunque cerca del Oasis) para ver la puesta de sol o bajarnos con el y verla desde el oasis directamente. Nosotros nos quedamos arriba y fue la mejor opción. El conductor nos indicó una pequeña zona en la parte alta de una duna desde donde tuvimos una imagen única del “sunset” como dicen ellos.

 

Y, en ese momento, qué privilegiados nos sentimos de poder vivir esta experiencia. La vida así es apasionante.