Día 15. Kyoto-Nara-Fushimi Inari-Kyoto

Fushimi Inari



Hoy nos íbamos hasta Nara y después de vuelta pararíamos en fushimi Inari para recorrer la enorme cadena de toris. Nara no estuvo mal, pero lo que más nos gustó fue atravesar los innumerables toris repartidos en medio de la montaña. Eso sí, tuvimos que ingeniárnoslas para esquivar y evitar a la invasión de turistas asiáticos y no morir aplastados por uno de sus nada reducidos grupos ataviados con paraguas y tacones (muy poco práctico para ir a la montaña).

Nara

Cómo llegar

Desde Kyoto solo hay que coger la línea JR Nara. Para llegar hasta Fushimi Inari desde Nara hay que coger cualquier línea LOCAL que vaya a Kyoto. Los trenes exprés no paran.

Nara: Mucho calor, ciervos y templos

Este día hacía muchísimo calor, por lo que la excursión por Nara la alargamos un poco más de la cuenta y fuimos parando a descansar en la sombra. Solo salir de la estación, hay que seguir la avenida que hay justo delante. En esta misma calle, hay muchos restaurantes que están muy bien de precio. Nosotros comimos en uno de ellos a la vuelta.

El primer lugar que está indicado es el santuario Three-Storied Pagoda.

Siguiendo, llegamos a un parque repleto de ciervos. Vaya sorpresa! Antes de ir a Miyajima sí que habíamos leído sobre los ciervos, pero encontrárnoslos en Nara no lo esperábamos. Estaban por allí descansando, paseando y buscando comida.

Sorpresa en Nara!
Sorpresa en Nara!

Nos quedamos un buen rato en el parque haciéndoles fotos y observándoles, además había sombrita y se estaba la mar de bien…nos estábamos asando. Atravesamos el parque y llegamos al Nara National Museum. Lo mejor es que al otro lado de la carretera hay un Restroom free. ¡Esto nos encantó! Es parecido a una oficina de turismo pero con sofás, sillas, etc. Pensado para que los turistas descansen del calor. Además había agua fría, té, café y refrescos todo gratis! Nosotros nos quedamos allí metidos un buen rato disfrutando de la amabilidad japonesa. ¡Qué   bien nos vino este lugar y el aire acondicionado!

Cuando volvimos a ser personas, continuamos hasta el Todaji Temple donde se encuentra el Daibutsuden, el buda gigante. La entrada es impresionante. Un arco de madera gigante con el templo de fondo. Todo el camino hasta el templo está lleno de ciervos campando a sus anchas. Nosotros sacamos los bocatas y nos tuvimos que ir porque no nos dejaban tranquilos!

Volvimos a la avenida principal para llegar a la estación. De camino, encontramos un restaurante que tenía muy buena pinta y además muy bien de precio. El nombre estaba solo en japonés así que no pudimos coger referencias, una lástima porque comimos dos mega sets por tan solo 1400Y. Estaba todo buenísimo!

Con la barriga llena, llegamos a la estación y cogimos el primer tren que iba hasta Fushimi Inari.

Fushimi Inari

Cuando llegamos allí, serían cerca de las 4 de la tarde y era imposible circular. Grupos mega numerosos de asiáticos con su guía ocupaban cada metro cuadrado. Como no teníamos prisa y Fushimi Inari no tiene hora de cierre, nos sentamos en las escaleras de la entrada un buen rato hasta que acabaran de llegar autocares repletos de gente.

Al cabo de un rato, empezamos la ruta por los toris. En el primer tramo, todavía había bastante gente, pero a la que fuimos avanzando y subiendo por la montaña ya no nos encontrábamos con casi nadie. La subida es muy pronunciada y el recorrido larguísimo, todos estos tours organizados se quedan en el primer trocito del camino y se vuelven. Perfecto para nosotros!

Avisamos que la subida es bastante larguita, pero el lugar es mágico. Además estaba oscureciendo (en Japón anochece muy pronto) y con las luces encendidas aún tenía  más encanto.

Por fin llegamos a la parte más alta y justo empezó a lloviznar. Lo mejor de todo es que se veía a lo lejos la espectacular tormenta que estaba cayendo y que estaba apuntito de llegar. Bajamos aunque tampoco nos dimos mucha prisa y cogimos el primer tren que pasaba dirección a Kyoto. El tren iba a reventar de gente, hay que tener un poco de morro para entrar porque de lo contrario, te quedas fuera.

Para cuando llegamos a la estación de Kyoto, estaba diluviando OTRA VEZ. Así que volvimos a casa como si nada (ya nos lo tomábamos con filosofía) mojándonos y llegando otra vez como si nos hubiéramos metido en una piscina, no problem. Cuando llegamos, pusimos la ropa en el baño y con el súper sistema de secado, antes de ir a cenar ya estaba todo seco.

Cena de nivel!!

Para cenar, fuimos a un restaurante que habíamos visto el día anterior y que tenía MUY buena pinta. Se llamaba Hokuto. Para empezar, el local ya era precioso. Todo de madera, con el suelo de tatami y mesitas bajas. Para entrar, dejamos los zapatos en unos cajoncitos de la entrada y nos sentaron en unas mesitas que daban a un jardín interior. Mejor imposible. En este fantástico lugar probamos por primera vez el Sukiyaki.

  Preparación del Sukiyaki

La preparación es todo un ritual. Nos trajeron un fogón a piedra, las bandejas con la carne cortada tan fina que parecía jamón, otra bandeja con verduras y un montón de recipientes con muchas salsas. Nos tuvieron que ayudar a prepararlo porque no teníamos ni idea…Primero, abrió un huevo, lo batió y lo puso en un recipiente, luego con otra salsa (que no sabemos qué era) también hizo otro procedimiento. Finalmente, no sabemos que nos echó en otros dos cuencos (viva la comunicación!).

El tema es que para hacer la carne se tenía que verter el contenido de dos de los recipientes dentro de la olla, primero se ponía la carne y luego las verduras. Cuando la carne estaba hecha, se tenía que mojar en el contenido de otros dos recipientes antes de ponértela en la boca. No sabemos qué era cada cosa porque como no hablaban nada de inglés, no nos podíamos comunicar. ¡¡¡El tema es que estaba exquisito!!! Todo nos costó solo 4.600Y, el precio espectacular.

Al día siguiente nos íbamos a Nagoya con la idea de hacer la ruta del Nakasendo, pero un tifón nos estaba esperando…

⇒Día 16: Kyoto-Nagoya

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Día 14. Kyoto: Bambusal de Arashiyama-Arashiyama Monkey Park-Nishiki Market



Hoy nos íbamos hasta Arashiyama para ver una de las partes más verdes de Kyoto. Primero, visitaremos el conocidísimo bosque de bambú y, después, el Arashiyama Monkey Park. Para acabar el tute, fuimos hasta el mercado de Nishiki.

Cómo llegar

Para llegar a la zona de Arashiyama se puede coger la línea JR San-In-Line desde la estación de Kyoto.

Bambusal de Arashiyama

Solo salir de la estación, ya hay flechas indicando la dirección, así que es muy fácil llegar. Las imágenes del bosque de Bambú son de las más conocidas de Kyoto y uno de los iconos de la ciudad. El primer tramo del bosque es el más concurrido, así que nosotros avanzamos un poco más para poder disfrutarlo con tranquilidad y poder hacer las mejores fotos.

Bambusal de Arashiyama
Bambusal de Arashiyama

Cerca de la estación de metro de Arashiyama, han creado este “bosque de kimonos”, en honor al vestido típico japonés.

Bosque de telas de kiomono en la estación de Arashiyama
Bosque de telas de kiomono en la estación de Arashiyama

Comida en Steak Otsuka

Nos costó mucho encontrar este restaurante. El steak Otsuka está bastante escondido por las callejuelas de la estación de JR y hay que llegar bien temprano nada más abrir para no tener que hacer mucha cola. El restaurante abre a las 11 y solo trabajan hasta las 14.30. Nosotros, llegamos a las 11.30 más o menos, y ya había un poco de cola.

Fue muy gracioso porque mientras esperábamos, nos hicieron una entrevista para un canal de allí (no sabemos cuál porque el chico no hablaba nada de ingles). Lo mejor de todo es que como no se podía comunicar con nosotros en inglés, llevaba todas las preguntas escritas en una libreta, nosotros las leíamos y las contestábamos. Ya al final, con el google traductor hasta pudimos hablar un poco con él, muy apañado!

A los 20 minutos de estar esperando, nos hicieron pasar. El local es muy pequeñito y nos llamó la atención la cantidad de gente que había “trabajando” para 4 mesas (literalmente).

Nos pedimos el set típico del local. La carne estaba deliciosa, se deshacía en la boca. Venia acompañada con muchos complementos. Salimos de allí llenísimos! Nos costó un plato de carne exquisita con todos los acompañantes por solo 3.400Y, un precio irrisorio por la gran calidad del producto y del servicio.

Arashiyama Monkey Park

Después de comer, nos fuimos hasta el Arashiyama Monkey Park. PRECIO: 550Y. Para llegar, se tiene que cruzar el río. Las vistas des del puente son espectaculares. El paisaje es precioso. Lo mejor de todo, es que por fin se había escondido el sol, estaba muy nublado pero de momento aguantaba sin llover.

Nosotros, en general, somos bastantes reticentes a visitar este tipo de instalaciones, tipo zoológicos y demás. Japón no es que sea un país muy avanzado en los derechos de animales pero en este caso, habíamos buscado referencias por internet y aparentemente parece que los animales están “bien tratados”, aunque nunca se sabe del todo.

Uno de los motivos por el cual nos decidimos es porque los monos están en libertad. Hay cuidadores a cada pocos metros por seguridad, pero campan a sus anchas por la zona. Hay una pequeña caseta, donde a través de unas rejas les puedes dar comida. Si estas fuera de la caseta, no puedes acercarte a ellos ni darles de comer.

Los monos se encuentran en la parte alta de la montaña por lo que para llegar a verlos, hay que recorrer una pronunciada subida (MUY PRONUNCIADA). A esto, hay que sumarle la humedad que es bastante alta… lo bueno de esto es que no hay mucha gente, nosotros lo visitamos prácticamente solos. Hay que tener en cuenta que las instalaciones cierran a las 16h y entre subir arriba de la montaña y bajar ya se tarda una hora.

Una vez arriba, se pueden observar familias de monos enteras descasando, comiendo y paseando tranquilamente por la montaña. Las normas de seguridad son muy visibles.

No se aprecia muy bien, pero lo del fondo es una cortina de agua, el diluvio que se nos estaba acercando…

Cuando bajamos, empezó a llover, aunque con el calor que habíamos pasado, casi que lo agradecimos y todo!

Nos fuimos a pasear por la orilla del río, es preciosa toda esta zona y sin el sol achicharrándote, mucho mejor!

Nishiki Market

Volvimos con la línea JR hasta la estación de Kyoto y fuimos ANDANDO hasta el mercado de Nishiki. Avisamos que es un paseo importante…llegamos bastante cansados…

El mercado es cubierto (si llueve es un buen lugar para ir). Hay todo tipo de productos de lo más variopinto. Lo bueno es que tienen muchas cosas para probar, no perdáis ocasión!

Nosotros compramos varias cosillas para picar. Llegamos que estaban a punto de cerrar, faltaría como media hora, pero es el mejor momento. Es cuando menos gente hay. No lleguéis muy justos porque si no estarán cerrando las paradas, pero una hora antes no es mala idea.

Comida para probar

De vuelta al guesthouse, empezó a diluviar. Primero, nos metimos debajo de un porche pero al final, ya viendo que no iba a parar, continuamos andando como si nada…llegamos al apartamento como si nos hubiéramos metido vestidos dentro una piscina. Suerte del sistema de secado del baño…sino, aun tendríamos las vambas chorreando…

Cena en un restaurante improvisado

Cuando paró de llover nos fuimos a cenar a un restaurante que improvisamos. Teníamos en mente otro diferente, pero como no lo encontrábamos y este día estábamos bastante cansados, paramos en uno que tenía muy buena pinta y acertamos de pleno.

El sitio se llama OneDay Vegetable 310. Así por el nombre parece un vegetariano, pero no. Nosotros entramos convencidos pero nada, aunque la comida estaba buenísima y el local está muy bien ambientado. Comimos los dos por 3.600Y.

La zona de Arashiyama nos había gustado muchísimo, una alegría volver a ver naturaleza en medio de una ajetreada ciudad como es Kyoto. Mañana nos íbamos a Nara y Fushimi Inari.

Podéis leer nuestra experiencia en Fushimi Inari del día siguiente en esta entrada:

⇒Día 15. Kyoto-Nara-Fushimi Inari-Kyoto

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Día 13. Osaka- Kyoto: Recorrido por Higashiyama

Higashiyama



Hoy volvíamos a Kyoto para acabar de visitar esta enorme ciudad. El hotel donde nos alojamos fue el River East Nanajo – Guest House In Kyoto. El hotel es nuevo, todavía no tiene reviews en Tripadvisor. Nos sorprendió porque resultó ser un mini apartamento, muy amplio y MUY práctico. Lo recomendamos para todos aquellos que tengáis pensado alojaros en Kyoto. Sin dudas, el mejor alojamiento de todo nuestro viaje, incluido el precio. Todo inmejorable!

Lo que más nos llamó la atención es que tenía una tele en la bañera y era una bañera con un tamaño suficiente para meterse dentro…no como el resto que habíamos visto. Además tenía cocina, nevera, ordenador y lavadora!!

Link del guest house ⇒River East Nanajo – Guest House In Kyoto

Higashiyama

Kiyomizu-dera

Aprovechando la localización del hotel, hicimos una ruta por la zona de Higashiyama. La ruta es bastante extensa. Si estáis muy cansados, podéis dividir la ruta en Higashiyama sur y norte. Nosotros la hicimos del tirón.

Empezamos por el templo Sanjusangen-do y fuimos subiendo hasta el camino de la filosofía y el Ginkaku-jo. Si se quieren visitar todos los templos, la ruta se tendría que dividir en dos días. Nosotros, como ya habíamos visto muchos, solo entramos en el Kiyomizu-dera, el resto nos limitamos a apreciarlos des de fuera y a visitar los alrededores.

Una de las imágenes más conocidos de Higashiyama
Una de las imágenes más conocidos de Higashiyama

Otro cosa a destacar es que Kyoto estaba completamente invadido por turistas asiáticos que iban en masa a visitar los sitios. Hasta el momento, no nos habíamos encontrado con tantísima gente, quizás por las fechas. El estilo de turismo de esta gente es básicamente ir en grupos de mil quinientos a visitar un solo lugar (a poder ser bastante pequeño), por lo que lo inundan todo y se hace bastante molesto visitar cualquier sitio. En Kyoto, nos encontramos con esta situación en absolutamente la mayoría de sitio a los que íbamos.

Maruyama-Koen

A medio camino paramos para comer en Maruyama-Koen, un parque precioso a la entrada del cual se encuentra el Yasaka jinja, un santuario gratuito muy colorido. Al final del parque, siguiendo el camino se encuntra el Chion-in, un templo enorme de los más conocidos de Kyoto. (500Y). Compramos la comida en el super y nos sentamos en la sombrita del Maruyama-Koen a descansar.

 Yasaka jinja

El camino de la filosofía

Llegamos hasta el camino de la filosofía. A nosotros no nos pareció tan espectacular como nos lo habían pintado. Sí que es un agradable paseo a lo largo del río, pero si se tiene que ir expresamente a recorrerlo, no haría falta. Al final del camino se encuentra el Ginkaku-jo.

Nos encantaba nuestra Guesthouse!

Para volver, cogimos el bus que nos dejaba justo al lado de la guesthouse donde nos alojábamos. Aprovechando todas las ventajas que teníamos en el apartamento, pusimos la lavadora, por supuesto, no había secadora, pero el sistema de secado nos pareció súper útil.

El baño hacía de secadora al mismo tiempo. Aprovechando el espacio a tope! La ropa la colgamos en el mismo baño en unas barras que había puestas expresamente, se cierra herméticamente la puerta de la ducha y se programa el tiempo y la potencia. En pocas horas ya teníamos la ropa completamente seca.

Este día se nos hizo un poco tarde para cenar y acabamos comiendo un poco de fritanga en uno de los miles de locales que hay por la zona de la estación de Kyoto.

Al día siguiente, iríamos a la zona de Arashiyama!

⇒Día 14. Kyoto: Bambusal de Arashiyama-Arashiyama Monkey Park-Nishiki Market

 

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