Días 11 y 12. Isabela-Santa cruz-Baltra

Hoy volvíamos a Santa Cruz en la lancha del medio día para empezar nuestra despedida de la islas. Nuestro días en la isla de Isabela habían sido increíbles, en concreto el día anterior, hicimos la mejor sesión de snorkel de toda nuestra estancia en la isla!!! Sencillamente fantástica! Podéis ver todos los vídeos en el link de la entrada:

⇒Día 10. Isabela: trekking y snorkle por las Tintoreras

Llegada por San Cristóbal, salida por Santa Cruz

Habíamos llegado al aeropuerto de San Cristóbal hacía ya más de 10 días y salíamos por el de Santa Cruz situado en la isla de Baltra. Esta, sin duda, es la mejor manera de optimizar el tiempo en las islas Galápagos y de hacer menos desplazamientos entre islas. Aunque como todo, depende del precio del billete de ida y vuelta, si sale a cuenta o no comprar la ida y la vuelta en aeropuertos diferentes. En nuestro caso, nos salía MUY a cuenta.

Desplazamiento en taxi-lancha

Como nuestro primer trayecto en lancha desde San Cristóbal a Santa Cruz tuvimos un viaje de lo más movidito! Pero teníamos la lección aprendida y aguantamos el tipo…otros no pudieron… Lo peor es que en esta lancha no dieron bolsitas de plástico a lxs pasajerxs…

El recorrido duró poco más de dos horas con la mar muy picada. Antes de salir de Isabela, el cielo estaba bien gris y amenazaba tormenta…quizás por esto había tan mala mar. Pero a medida que nos fuimos acercando a Santa Cruz, la cosa fue mejorando.

Llegada a Puerto Ayora

Como siempre, estas islas son del todo imprevisibles, siempre nos sorprenden. Solo llegar, las aguas del puerto estaban inundadas de crías de tiburones nadando muy cerca de la superficie y una comunidad entera de rayas cruzaba justo debajo de nuestros pies. Todo el mundo estaba alucinando con el espectáculo. No sabemos por qué motivo estaban en esta zona, pero fue una gozada para nosotros. Pudimos grabar los últimos vídeos y hacer las últimas fotos de estas maravillosas islas.

Las aguas del embarcadero (a pesar de ser un embarcadero) están impecables y son completamente transparentes, por eso pudimos apreciar a la perfección a los tiburones y a las rayas. Definitivamente no nos queríamos ir…

Día 12. Santa Cruz-Isla de Baltra

Para llegar al aeropuerto de la Isla de Baltra hay que coger varios medios de transporte. La isla de Baltra se encuentra al norte de Santa Cruz, una antigua base militar estadounidense. Durante el trayecto en bus de camino al aeropuerto (el último tramo) se pueden ver restos del campamento militar.

Cómo llegar al aeropuerto de Baltra

El aeropuerto está en la otra punta de la isla y es toda una odisea llegar. Hay que emprender el trayecto unas 4 horas antes de la salida del vuelo.

1. Taxi hasta la terminal de autobuses 1,5$

2. Bus hasta el aeropuerto 2$. Estos buses salen desde las 6am hasta las 8am. No tienen un horario concreto. Llegan y hasta que no se llenan por completo, no salen. Nosotros teníamos el vuelo al mediodía y pensábamos que nos moriríamos de asco tan pronto, pero realmente hay un motivo por el cual solo salen hasta las 8am, es que se tarda tanto hasta llegar al aeropuerto, que si salieran más tarde de esta hora, no llegarían a tiempo para el último vuelo. Hay que tener en cuenta que todos los trayectos están coordinados con la hora de los vuelos. Está bien pensado. Hay pocos vuelos y el primer turno sale a media mañana y el segundo a medio día. Suelen ser 2 y 2.

3. Ferry hasta la isla de Baltra 1$. Solo bajar del bus, las barcas ya están esperando a lxs pasajerxs. Lo mismo, hasta que la barca no está llena, no sale. También hay unos taxis-lancha a los que se subía la gente que tenía más prisa.

4. Bus-transfer gratuito hasta el aeropuerto. Cuando llegamos a la isla de Baltra, un montón de buses esperando para hacer el trayecto final. El aeropuerto se encuentra justo en el extremo opuesto de la isla y se tarda como 40 minutos en llegar en bus.

5. Por fin en el aeropuerto!! En total más de 3 horas desde que cogíamos el taxi a primera hora de la mañana.

Se tarda mucho en llegar pero está todo muy bien conectado. Lo único es que hay que salir con tiempo. Otra opción es coger un taxi desde Puerto Ayora hasta el embarcadero directamente pero cuesta 24$. Realmente no vale la pena.

El aeropuerto es diminuto, lo mejor es pasar el control de seguridad y dentro de la zona de tránsito hay cafeterías y muchas zonas donde sentarse y descansar.

Adiós a las Galápagos

Hasta aquí nuestra aventura por las Galápagos. Las islas Galápagos han sido una experiencia increíble en todos los sentidos. Todo un descubrimiento para nosotros. Antes de llegar, nos habíamos creado muchas expectativas al respecto y no sabíamos si serian castillos en el aire…pero para nada. Uno de los viajes más impresionantes que hemos hecho, sorprendente como el que más. Esperemos que los esfuerzos por la conservación de este lugar ayuden a frenar los efectos del cambio climático y de la sobrepesca que amenazan la preservación de la flora y la fauna de este tesoro del Pacífico.


Si te ha gustado la publicación no olvides suscribirte a nuestro blog o dar Me Gusta a nuestra Página de Facebook!!!!!!!!!!!!

Día 10. Isabela: Tintoreras: trekking y snorkel

El día anterior ya habíamos podido disfrutar del snorkel en Isabela. Fuimos hasta Concha de perla, lugar idóneo donde encontrarse con iguanas, leones marinos y tortugas marinas casi sin despeinarse. Hoy era el turno de las Tintoreras! 

⇒Día 9. Isabela:  Concha de Perla y la Galapaguera

Hoy nos íbamos a hacer el tour de las tintoreras. Nuestra intención era hacer snorkel en Los Túneles (es la salida estrella de Isabela), pero nuestra estancia coincidió con la llegada de un grupo de veleros que ya habían reservado absolutamente todas las plazas para los días que íbamos a quedarnos. En un principio, no es necesario reservar con antelación, pero por lo que se ve tuvimos mala suerte, incluso los que organizaban la salida de los túneles decían que no les había pasado nunca.

¿Qué tours hacer en Isabela?

Las salidas para hacer snorkel que se ofrecen en Isabela (actualmente) son:

⇒Los Túneles (salida estrella, hay que buscar plaza nada más llegar)

⇒las Tintoreras

⇒Isla Tortuga

También hay que tener en cuenta si Isabela es la primera o la última isla que se visita, porque si ya se ha hecho inmersiones en las otras dos islas, quizás no hace falta. Eso va a gustos. Nosotros hicimos salida tipo tour en San Cristóbal y en Isabela. En Isabela vimos más tiburones y las tortugas marinas, más grandes que las de San Cristobal (enormes). Quizás si Isabela es el primer lugar al que vamos, mejor coger la salida de los Tuneles.

Luego hay otro tipo de tour para hacer sin navegación como por ejemplo llegar hasta el volcán sierra negra, el resto de los lugares autorizados se pueden llegar a pie.

Tintoreras: trekking y snorkel

No podíamos hacer snorkel en los Túneles, pero el mar de las Galápagos es un tesoro y no será por lugares donde hacer snorkel. Había varias alternativas, nosotros decidimos hacer la salida de las Tintoreras. El motivo principal es porque vale menos de la mitad de precio que la salida de los Túneles y nos aseguraban el encuentro con tiburones.

Empezábamos!

Empezamos la salida a las 12 del mediodía con el pick up en nuestro hostal. La primera parada es el islote de las Tintoreras, que da nombre al tour. Pero la actividad empezó ya antes de llegar.

Bahía de Isabela

De camino, navegando por la bahía de la isla, pudimos ver varias mantas nadando junto a nuestra lancha y un ejemplar de pingüino de las Galápagos que, junto con el Blue Penguin de Nueva Zelanda, es uno de los más pequeños del mundo. ¡Y tan pequeño!! Nos costó bastante distinguirlo de la roca donde estaba secándose al Sol y eso que estábamos como mucho a dos metros de él. Tampoco nos posó demasiado para la foto. Justo cuando estábamos más cerca se nos puso de espaldas y por mucho que esperamos no hubo manera de que se girara.

Piqueros de patas azules

Ya los habíamos visto en el tour 360º en San Cristóbal y hoy teníamos la suerte de encontrárnoslos de nuevo. Lo bueno de estas aves es que no son nada asustadizas y puedes hacerles fotos tranquilamente, incluso si haces algún ruido se giran inmediatamente para ver qué ocurre.

Sendero por el islote Las Tintoreras

Desembarcamos en el islote de las Tintoreras y parecía que llegábamos a otro mundo. Todo el terreno está cubierto de roca volcánica e iguanas habitando el peñón. Justo era época de anidación para las iguanas y estaba lleno de nidos y crías saliendo de los nidos. La imagen es marciana.

Y, lo mejor y el motivo de este tour es ver a los tiburones de punta blanca descansando plácidamente en una grieta del peñón. Pudimos ver a dos de ellos totalmente inmóviles desde lo alto de la grieta. Se ven perfectamente porque la marea está muy baja y apenas cubre unos pocos centímetros. Los tiburones se acercan hasta aquí porque es el lugar perfecto para dejar a las crías a salvo de depredadores. Nosotros solo vimos cuatro, pero dependiendo de la época del año se pueden ver algunos más. Es “otra manera” de ver tiburones para aquellas personas que no les hace gracia encontrárselos haciendo snorkel de manera más directa.

Grieta donde descansan los tiburones

Durante el recorrido por las Tintoreras, el guía nos estuvo haciendo algunas explicaciones sobre las iguanas, la lava y los tiburones. Como siempre, toda la información muy interesante, lo bueno de estos guías es que son verdaderos expertos y apasionados de las Galápagos y puedes hacerles todo tipo de preguntas. Decimos lo de expertos porque veníamos de Perú y nos encontramos con algún guía…

Antes de hacer snorkel…

Hicimos snorkel muchísimo rato, de hecho, hubo gente que se salió antes…el agua en las Galápagos está congelada. Como el snorkel iba a ser durante un tiempo prolongado, en la lancha repartieron chalecos salvavidas y flotadores para aquellas personas que lo desearan ya que no se hace pie en ningún momento. Pero, no lo recomendamos porque los pobres se quedaban flotando y les costaba un montón nadar con eso puesto.

Momento para el snorkel…un momento mágico

Después de las Tintoreras llegaba la mejor parte del tour (aunque todavía no lo sabíamos). Con la lancha, nos dirigimos hasta una zona totalmente espectacular. Era una especie de pozo super profundo donde se escondían un montón de tiburones de punta blanca. La imagen es preciosa.

La primera vez que la ves, te quedas completamente sorprendid@. Vas nadando mirando el fondo del mar, cuando de repente llegas a este lugar increíblemente mágico. Una grieta en medio del mar llena de vida marina. Y, ahora sí, empezamos a ver a los tiburones cruzándonos por debajo, GENIAL!!!

Pensábamos que veríamos uno o dos, pero pasaban de manera constante. Algunos iban muy rápido y casi no nos daba tiempo ni a grabarlos (ni de verlos) pero la sensación es inigualable. Durante el recorrido por San Cristóbal, estábamos un poco tensos (era nuestra primera vez), pero esta vez ya no y pudimos disfrutar muchísimo más del momento.

El fondo marino de Isabela es apasionante

No solo vimos tiburones, también pudimos disfrutar de la compañía de tortugas marinas ENORMES. Eran igual de grandes que las terrestres, pero en el mar. Grabamos a una un buen rato mientras comía, aunque había mucha corriente y costaba mantener la posición.

No habíamos tenido suficiente con todas estas sorpresas que aún nos dio tiempo a ver tres mantas rayas en las profundidades. Había tal cantidad de fauna marina que nos íbamos encontrando con todos ellos sin tan siquiera buscarlos. Mientras perseguíamos una tortuga, nos encontrábamos con una raya o un tiburón o un banco de peces. ¡Excitación a tope!

Ya para el final, un león marino vino a visitarnos. Parece que vayan expresamente cuando ven gente. Nos encantan!! Estuvimos un buen rato con él, hasta que llegó el momento de irnos.

Y mientras nadábamos hacia la lancha, un último tiburón nos pasó fugazmente por debajo. Este era nuestro último tiburón en las Galápagos…nuestra despedida no podía haber sido mejor!

Éxito total

Esta parte de la salida había sido sin duda la mejor! Y yo diría que hasta el mejor momento de snorkel de todos y eso que tampoco teníamos muchas expectativas puestas (pesimismo al poder!). ¡Volvíamos a la lancha ON FIRE! Qué ilusión y qué manera de acabar nuestra estancia en Isabela…y casi casi en Las Galápagos. Estas islas son fascinantes, las íbamos a echar mucho de menos.

Puesta de Sol en la preciosa playa de Isabela

Hacia las 7 de la tarde nos dejaban en nuestro hostel, nos cambiamos y nos fuimos corriendo a ver la puesta de Sol a la playa de Isabela. Esto es una OBLIGACIÓN. La puesta de sol en las Galápagos es de piel de gallina. Nosotros con las prisas nos dejamos la cámara, el móvil y todo en el hostel…pero no creo que se nos olvide en mucho tiempo. Tendréis que ir para comprobarlo…

Último día en Isabela…y en las Galápagos…

Este había sido nuestro último día en Isabela. Habíamos llegado a la isla con un enfado monumental por la “famosa tasa municipal” pero nos íbamos con la emoción a flor de piel. De todas las islas, la mejor.

Al día siguiente, cogíamos la lancha-taxi de regreso a Santa Cruz para volar a Guayaquil. Las islas Galápagos habían sido todo un descubrimiento. Un lugar totalmente fascinante y apasionante. Para volver una y mil veces. 

Día 11. Isabela-Santa cruz- aeropuerto de Baltra


Si te ha gustado la publicación no olvides suscribirte a nuestro blog o dar Me Gusta a nuestra Página de Facebook!!!!!!!!!!!!

 

Día 9. Isabela: Concha de Perla y Galapaguera

Iguana Marina en Concha de Perla, Isabela

Isabela es de las tres islas la más virgen y la menos masificada (en turismo Santa Cruz gana por goleada pero tampoco es para asustarse). El encanto de esta isla hace que se te olviden los elevados precios y la famosa tasa municipal. Ayer ya conocimos uno de esos lugares que hace de esta isla un lugar tan especial, su espectacular y kilométrica playa. Hoy íbamos a por otro, Concha de Perla.

⇒Día 8. Santa Cruz-Santa Isabela: el muro de las lágrimas y el lago de los flamencos

Snorkel en Concha de Perla

Concha de Perla es un rinconcito de mar al que se llega por un sendero que sale justo a la izquierda del puerto y que te lleva a este lugar perfecto para hacer snorkel. Se puede llegar andando desde el pueblo, se tarda como mucho 10 minutos.

Nosotros nos esperábamos una pequeña calita o playa, pero no es así, es mejor. Una piscina con el agua completamente cristalina y en calma. La visibilidad es tan perfecta que se pueden apreciar todos los animales nadando sin necesidad de meterse en el agua. Es genial.

Concha de Perla
Concha de Perla

Leones marinos, iguanas, tortugas, un espectáculo

Solo llegar nos quedamos un buen rato observando el espectáculo desde el sendero de madera. Dos crias de leones marinos jugaban con un niña en el agua, tortugas marinas nadaban tranquilamente y (¡cómo no!!!) las iguanas cruzaban como si la cosa no fuera con ellas. Por cierto, hay que verlas nadando, parecen mini cocodrilos y el color cambia mucho en el agua, se vuelve entre azulado y verdoso. Eso sí, van tan rápidas que no nos dio tiempo a hacerles ninguna foto.

Espectacular iguana saliendo del agua
Espectacular iguana saliendo del agua

El agua está…fría…mucho (para nosotros) así que mientras nos íbamos mentalizando para entrar un león marino salto fuera del agua y decidió que el mejor lugar para tumbarse era encima de nuestras chanclas. Al principio nos hizo mucha gracia, venga fotos, pero en cuanto caímos en la cuenta, no nos hizo tanta gracia. El hecho es que los leones marinos cuando se duermen tardan horas en recuperarse del cansancio, se pasan días buscando comida en alta mar y vuelven a descansar a la orilla. Una pareja de franceses veteranos en este mundillo nos ayudó a recuperarlas con bronca del león marino incluido. Nosotros ni nos hubiéramos acercado…Pobre…nos supo un poco mal…se hartó tanto que al final se cambió de sitio…

Las dos especies conviven tranquilamente
Las dos especies conviven tranquilamente y dejan imágenes así de curiosas

Una vez en el agua pudimos grabar una tortuga marina preciosa. Ni se inmutaba ante nuestra presencia. La grabamos un buen rato mientras comía ajena a nuestra atenta mirada. Este animal transmite una paz y una calma dentro del agua…nos encanta.

Al poco ya se acercó un león marino a investigar. En principio, son inofensivos, pero son tan grandes que tenerlos tan cerca da un poco de respeto. Además, es un animal tan curioso que se acerca muchísimo, aunque da la sensación de que solo quieren jugar e interactuar contigo.

Concha de Perla ofrece una gran oportunidad de ver de cerca a todos estos animales entre otros muchos tesoros. Hasta estrellas de mar nos encontramos. Eso sí, hay que tener un poco de paciencia, todo tiene su recompensa.

Un fondo marino protegido

Pasamos un buen rato en el agua. No solo estos animales son el encanto del lugar, no olvidéis observar bien de cerca (pero con precaución) todo el fondo de coral. Precioso. Antes de entrar, hay un cartel informando de lo delicado que es el coral y de su máxima protección. Por otro lado, hay que tener en cuenta de que el coral dentro del agua corta muchísimo.  Ojo donde ponéis los pies…

Consejos

⇒Si no tenéis equipo de snorkel se puede alquilar en cualquier tienda o agencia de Isabela, pero tampoco hace falta nada profesional. Con las gafas y el tubo es más que suficiente.

⇒Mucho cuidado con el coral. Concha de Perla tiene todo el fondo marino de coral y corta muchísimo. Una chica argentina que se metió con nosotros se hizo un corte enorme y no se dio ni cuenta.

⇒Mejor ir por la mañana. La marea está baja y se ve con mucha más claridad el fondo marino. No hay prácticamente nadie. Por la tarde, suele haber más gente.

⇒Poneros crema solar o bañaros con ropa adecuada, de lo contrario os vais a quemar.

⇒Dejad las mochilas y vuestras pertenencias en alto. Los leones marinos suelen subir a descansar y se tumban donde les apetece (normalmente en la sombra)

Visita a la galapaguera y la fundación Charles Darwin

Nos pasamos toda la mañana disfrutando de Concha de Perla y volvimos al hostel a comer. Hicimos un merecido break y por la tarde volvimos a la galapaguera. Habíamos ido el día anterior, pero cuando llegamos ya había cerrado (a las 17h ya cierran puertas). Así que hoy volvíamos, segundo round.

Ya habíamos visto unas cuantas tortugas gigantes y de todos los tipos, pero…no creo que volvamos a verlas nunca más en su hábitat natural, así que no nos ha sobrado ni un solo encuentro con ellas, todo lo contrario.

Estas, igual que en la fundación Charles Darwin de Santa cruz, como máximo tienen 8 años que es el momento en qué las retornan a su hábitat natural. Por ese motivo no son tan exageradamente grandes.

Galapaguera de Isabela
Galapaguera de Isabela
Galapaguera de Isabela
Galapaguera de Isabela

Las Tintoreras y más snorkel en Isabela

Al día siguiente nos íbamos a hacer el tour de las Tintoreras. Estábamos más que impacientes!

⇒Día 10. Isabela: tour de las Tintoreras


Si te ha gustado la publicación no olvides suscribirte a nuestro blog o dar Me Gusta a nuestra Página de Facebook!!!!!!!!!!!!

Día 8. Santa Cruz-Isabela: el muro de las lágrimas y el lago de los flamencos

Hoy nos íbamos de Santa Cruz, volveríamos al cabo de unos días para coger nuestro vuelo de despedida de las Galápagos. La última isla que nos quedaba por visitar era Isabela, la menos turística y la más cara.

El día anterior lo habíamos dedicado a descansar (ya tocaba), pero antes de descansar hicimos un tour

⇒Día 6. Santa cruz:  Lago de las Ninfas, Fundación Charles Darwin, playa estación y ratonera.

Lancha Santa Cruz-Isabela

Teníamos la lancha a las 7.30 de la mañana. Nos acercamos andando tranquilamente al puerto e hicimos el control de equipajes. De verdad que alucinamos con estos “controles”. Esta vez es que casi ni nos abrieron la cremallera de la maleta, charlando entre ellos, te preguntan si llevas algo orgánico y que pase el siguiente. Ni la suela de los zapatos, es que no nos miraron absolutamente nada. Otras veces hacen ver que miran un poco entre la ropa, esta vez ni eso. Suerte que los viajerxs estamos muy concienciadxs.

Llegada

La llegada fue para enmarcar. Solo llegar un funcionario nos dice con una sonrisa “¿me ayudan con la tasa municipal?” casi nos volvemos a la lancha. Y lo mejor, la segunda y temida pregunta “¿nacionales o extranjeros?”.

Tuvimos que pagar 10$ a parte de todas las tasas que ya habíamos pagado para entrar a las islas. Una vergüenza. Esta tasa no tiene justificación ninguna y ellos tampoco sabían qué decirnos, ni va para la conservación del parque nacional ni nada. Según pone en el ticket es “por uso del puerto de Isabela” como para llegar nadando desde la lancha.

Cómo llegar a Puerto Villamil

Se puede llegar andando rápidamente al pueblo. Solo hay que seguir la única carretera que está asfaltada. Se llega en 5 minutos. Nosotros no lo sabíamos y pensábamos que estaba más lejos. Cogimos un taxi (1$ por persona) y nos llevó hasta la puerta del hostal. A la vuelta, fuimos andando, está muy muy cerca. ¡No cojáis ningún taxi!

Nos alojamos en el hostal Cerro Azul con habitación y baño privado. Todas son así. El hostal por dentro es muy agradable y tiene un patio interior con hamacas de estas que se cuelgan, cocina y mesas. Está todo muy cuidado.

Después de instalarnos, no teníamos tiempo que perder! Nos fuimos directos a hacer la caminata hasta el Muro de las Lágrimas.

Camino hasta el Muro de las Lágrimas

Este es uno de los senderos para hacer a pie o en bici más conocidos de Isabela. Está bien porque se conocen lugares escondidos, pero si se va justo de tiempo no sería un lugar imprescindible, hay lugares más importantes que conocer. Aunque no estuvo mal.

El camino empieza justo al final de la playa de Isabela. Recorrer la playa de Isabela a pie sí que merece la pena. Todo este tramo hasta llegar a la entrada es idílico. La playa es de arena blanca y en ella se pueden ver iguanas (muchas crías), un montón de aves y hasta rayas cerca de la orilla. Es increíble. La playa de Isabela no tiene comparación con ninguna otra.

Playa de Isabela
Playa de Isabela
Rayas en la orilla de la playa
Rayas en la orilla de la playa
Recomendaciones para recorrer el sendero hasta el Muro de las Lágrimas:

⇒Ir bien tapadx y con protector solar. El Sol es insufrible. No se puede hacer cuando cae el Sol porque cierra a las 17h.

⇒Mucha agua.

⇒Calzado cómodo. Son 5km de ida y 5km más de vuelta. No es demasiado, pero con el achicharre que cae parece el doble.

⇒Se puede hacer en bici. Incluso diría que mejor hacerlo en bici. El precio es de 20$ por bicicleta…nosotros preferimos hacerlo andando.

⇒En la entrada hay un puesto de control donde nos registramos y el guarda (muy majo, por cierto) nos estuvo dando todo tipo de consejos y recomendaciones.

Primera parada

Solo empezar nos encontramos con el desvío hacia “La playita”. Como su nombre indica es una playa (evidentemente) con una comunidad enorme de iguanas.

Unas encima de las otras descansando y atentas a nuestra presencia. Las amantes de la fotografía van a alucinar con este lugar. Además, lo curioso de esta playa es que es punto de unión de dos corrientes y las olas del mar vienen de la derecha y de la izquierda y se unen justo en el medio. Y, mientras tanto, crías de leones marinos jugaban a perseguir las olas. No nos bañamos ya que la corriente es bastante fuerte, pero la estampa es de película.

Pozas a lo largo del sendero

Volvimos al sendero y ahora tocaba el turno a las pozas. Son como pequeñas lagunas donde se adentra el agua del mar y con los minerales de la tierra adopta diferentes tonalidades. Rápidamente nos vino a la cabeza Rotorua, en Nueva Zelanda. De estas formaciones hay unas cuantas durante el primer tramo del camino, todas señalizadas debidamente.

Manglares selváticos

Continuamos un poco más hasta la zona del Mangle. En este caso, hay que andar unos cuantos metros hasta adentrarse. ¡Qué lugar tan fascinante! Parece un decorado, ni hecho a propósito se puede crear un paisaje tan místico. Un túnel de manglar con el agua completamente cristalina que cubre hasta los tobillos. Andar por sus aguas rodeados de manglares es toda una delicia.

El camino de las tortugas

Después de la zona de manglar ya empieza lo que le llaman “el camino de las tortugas”. A partir de este punto, se pueden encontrar tortugas endémicas de Isabela en libertad.

Efectivamente, a penas andamos unos metros, nos encontramos con una en medio del camino. Estas criaturas son un tesoro. Muy distinta a todas las que habíamos visto hasta el momento. El cuello mucho más largo y al final del caparazón tienen una ondulación que mira hacia arriba. Estas no se asustan demasiado, quizás están acostumbradas a ver visitantes y, de hecho, esta en concreto no nos hacía ni caso.

Curiosidad

El motivo por el cual tienen las extremidades más largas es porque tienen que buscar la comida en zonas las altas. En cambio, las de Santa Cruz tienen el cuello y las patas mucho más cortas porque encuentran la comida a ras de suelo. Por eso, a parte de tener el cuello larguísimo, también las 4 extremidades son mucho más largas y cuando se ponen de pie suben unos cuantos centímetros.

El Muro de las lágrimas

Nos fuimos encontrando con varios ejemplares hasta llegar al Muro de las Lágrimas. Este muro hecho de piedras volcánicas se mantiene en pie para recordar el triste pasado de la isla. No hace mucho, la isla de Isabela era un lugar de castigo y destierro para presos, enfermos mentales y disidentes políticos o militares. Les hacían construir este inútil muro, el cual no tenía absolutamente ninguna función, solo como castigo por sus actos.

Mirador panorámico

Desde la parte izquierda del muro de las lágrimas, se pueden subir incontables escalones hasta llegar a un mirador desde donde se aprecia toda la costa de Isabela y las islas cercanas que la rodean. Después de toda la caminata atravesando el infierno, es fácil desistir y no subir al mirador, pero vale la pena un último esfuerzo.

Regresamos directos hasta el final del sendero, punto inicial donde habíamos comenzado. El guardaparques nos recomendó quitarnos las chanclas y volver andando por la orilla de la playa ¡qué grandísima idea!

A por los Flamencos!

Habíamos visto multitud de animales en las Galápagos, pero aun nos quedaba uno por ver, los flamencos. Al llegar al primer hotel de la playa, el Iguana Crossing, sale un caminito lateral, hay que cogerlo y en pocos minutos se llega a una laguna de agua rojiza. En ella, a parte de las iguanas marinas que reinan en Isabela, pudimos ver a muchos flamencos (o flamingos como les llaman allí) en todo su esplendor.

Nos quedamos un buen rato observándolos. El mismo camino lleva hasta al centro de conservación de la tortuga de Galápagos, pero a esas horas ya había cerrado (abierto hasta las 17h). Así que nos volvimos hasta el hostal. Todavía teníamos que comprar la cena y estábamos cansadxs y muertxs de calor!

Concha de Perla

Mañana nos íbamos hasta Concha de Perla a hacer snorkel. Ya estábamos impacientes!

⇒Día 9. Isabela: Concha de Perla y criadero de tortugas


Si te ha gustado la publicación no olvides suscribirte a nuestro blog o dar Me Gusta a nuestra Página de Facebook!!!!!!!!!!!!

Día 6. Santa Cruz: el Lago de las Ninfas- Fundación Charles Darwin-playa estación y ratonera

Iguana Terrestre de las Galápagos en la fundación Charles Darwin

Hoy teníamos un día un poco más relajado en Santa Cruz. Todavía nos quedaban dos lugares relevantes en Puerto Ayora por conocer. El Lago de las Ninfas y la fundación Charles Darwin.

El día anterior, conocimos por primera vez las tortugas gigantes de las Galápagos, una especie totalmente fascinante. Os dejamos el link!

⇒Día 5. Santa Cruz. Parte Alta: Los Gemelos, túneles de lava y tortugas gigantes.

El Lago de las Ninfas

Por la mañana fuimos a visitar el Lago de las Ninfas. En este lago se encuentran todos los tipos de manglares que existen en la isla. Hay instalado un sistema de pasarelas por encima del lago para poder explorar de cerca todo el recinto. El Lago es de agua dulce y salada dependiendo de la entrada de la marea y de las lluvias. Por este motivo se pueden encontrar manglares de agua dulce y de agua salada.

Cómo llegar

Se puede llegar a pie muy fácilmente.  Se enceuntra muy cerca del puerto y del supermercado. La calle que sale justo a la izquierda de la iglesia lleva directa al Lago de las Ninfas. Se tarda 5 minutos como mucho.

Un lugar para conocer los manglares

Los manglares son el principal pilar del ecosistema de la vida marina de la isla. Sin duda, una de las imágenes más características del paisaje de las Galápagos. Entre sus muchas funcionas, sirven como hábitat para peces, crustáceos, leones marinos, tortugas marinas y todo tipo de aves. Sus raíces están llenas de nutrientes y son fuente de alimento para animales. Además, ayudan a proteger y a resguardar las zonas costeras de tormentas y tsunamis.

El baño en el Lago de la Ninfas no está permitido…y eso que con el aspecto tan apetecible del agua y el calor que cae nos hubiera encantado. Se tarda unos 20 minutos en hacer todo el recorrido alrededor del Lago. Por el camino hay muchos paneles informativos explicando las características de cada manglar y su función dentro del ecosistema.

Es una visita tranquila y relajada donde vale la pena sentarse unos minutos en la sombra y disfrutar de la paz y las vistas de este lugar.

El lago de las Ninfas
El lago de las Ninfas
Mangle de agua dulce y de agua salada se unen en el Lago de las Ninfas
Mangle de agua dulce y de agua salada se unen en el Lago de las Ninfas

Si vais por la mañana, como nosotros, la marea está baja y las raíces de los manglares quedan al descubierto, el agua casi cristalina cubre unos pocos centímetros. Si vais por la tarde, la marea estará alta y seguramente tendréis la suerte de poder observar a más fauna marina y remojaros los pies sentados desde las plataformas de madera. Eso sí, el Lago cierra a las 18h.

Fundación Charles Darwin

Del Lago de las Ninfas nos fuimos hasta a la otra punta de la avenida Charles Darwin, justo hasta el final de esta, hacia la fundación Charles Darwin (valga la redundancia).

Esta fundación se dedica a la crianza y al estudio de todas las subespecies de tortugas gigantes de las Galápagos.  El principal objetivo de este centro es asegurar la continuación de todas las especies que todavía no se han extinguido.

Otra de las funciones del centro es concienciar sobre la conservación y el cuidado de los animales endémicos de la isla. Con carteles como este, pretenden mentalizar a la población del peligro de la introducción sin control de especies invasoras. En este caso, los perros callejeros también suponen un peligro para las iguanas marinas por eso se aplican políticas de control y de esterilización.

En la fundación, las tortugas viven en cautividad hasta los 4-8 años momento en qué se liberan en su entorno de procedencia original. Una vez las liberan, hacen un seguimiento mediante GPS para investigar sobre su vida en libertad y para tener un control del nombre de tortugas existentes en cada parte de las Las Galápagos.

El recinto en sí, aparte de ser muy didáctico, es muy curioso. En un mismo espacio se pueden encontrar tortugas de Floreana, de Santa Cruz, de San Cristóbal y del resto de islas, todas ellas son muy diferentes entre sí.

Nosotros habíamos conocido el día anterior la tortuga gigante de Santa Cruz en el rancho el Chato, y no tenían nada que ver con muchas de las que había en el centro. Las de ayer eran mucho más grandes porque eran mucho más ancianas. En cambio, las que tenían en el centro no superaban los 8 años. Aquí tenéis algunas de ellas.

Totalmente espectacular esta tortuga
Totalmente espectacular esta tortuga

El solitario George

La estrella, sin lugar a dudas de la fundación es “El solitario George”. La última tortuga de su especie que murió sin lograr tener descendencia. Es posible contemplar al animal disecado en una vitrina durante un máximo de 2 minutos bajo la atenta mirada de las personas encargadas. Este es un claro ejemplo de lo rápidamente que el ser humano puede acabar con una especie.

Antes de declararse parque nacional, era muy común que viajerxs que iban a las Galápagos se llevaran crías de tortugas para regalar o para entregar a zoológicos de sus países de origen. Por ese motivo, cuando encontraron al solitario George, hicieron un llamamiento a nivel mundial por si alguna de hembra de su especie se encontraba en algún zoológico o fundación particular en el extranjero. Pero la búsqueda no dio resultados. El 24 de junio de 2012, moría el solitario George, el último en su especie.

Iguanas terrestres

A parte de tortugas de las Galápagos, también encontramos un macho y una hembra de iguanas terrestres. Una especies que solo se encuentra en islas no habitadas y en un nombre muy reducido que amenaza su continuidad.

Iguana Terrestre de las Galápagos
Iguana Terrestre de las Galápagos

Playa Estación y Playa Ratonera

Después de esta interesantísima visita, fuimos hasta la playa estación. Es muy concurrida y visitada por gente local. Nosotros no nos bañamos en esta, sino que retrocedimos hasta el final de la fundación Charles Darwin donde hay un pequeño caminito que lleva hasta la playa Ratonera. Aquí sí que nos quedamos! Por el camino, las iguanas marinas salían a tomar el Sol. Este animal nos tiene totalmente abducidos, son fascinantes.

Playa la estación
Playa la estación
De camino a playa ratonera
De camino a playa ratonera

Último día de relax en Santa Cruz

Hasta el momento, ya habíamos visitado lo más relevante de la isla de Santa Cruz. Todavía nos quedaba un día en la isla antes de emprender la última etapa de nuestro viaje a las Galápagos, Isabela. Estuvimos pensando en hacer algun tour pero preferimos reservarnos para Isabela. Así que estas últimas horas, las íbamos a dedicar a descansar y a repetir en las grietas, lugar que nos había encantado!

Os dejamos ya el link de nuestro primer día en Isabela!

⇒Día 8. Santa cruz-Isabela: el muro de las lágrimas.


Si te ha gustado la publicación no olvides suscribirte a nuestro blog o dar Me Gusta a nuestra Página de Facebook!!!!!!!!!!!!