Ketambe, Sumatra: En busca de los últimos Orangutanes

Orangutanes en la selva en Ketambe


Día 2. Trekking desde Ketambe al parque nacional Gunung Leuser

Había llegado uno de los momentos más deseados y esperados de nuestro viaje! El motivo principal por el cual nos habíamos adentrado en el interior de Sumatra, hasta la pequeña aldea de Ketambe, era para tener el privilegio de ver (o al menos intentarlo) a los últimos orangutanes en estado completamente salvaje que quedan en el mundo.

Esto nos debería dar una idea de la gran amenaza que pesa sobre esta especie. El principal causante de su imparable extinción es la destrucción de su hábitat para convertirlo en grandes plantaciones de aceite de palma. La situación es completamente dramática y muy difícil de revertir y controlar. Por el momento, en el parque nacional de Gunung Leuser, todavía pueden vivir en libertad…

Cómo llegar hasta ketambe

Llegar hasta ketambe puede resultar algo cansado, pero factible. Os contamos cómo hacerlo paso a paso en esta entrada.

⇒Día 1: Sumatra: Cómo llegar a Ketambe desde Medan airport

Gunung Leuser National Park

Como ya hemos explicado en otras entradas y en la guía de nuestro viaje por Indonesia, el Gunung Leuser National Park está dividido en dos zonas accesibles para visitantes (siempre con guía). Una es Bukit Lawang y, la otra, Ketambe.

Bukit Lawang

La más conocida es la primera, Bukit Lawang. Con acceso directo en autobús desde el aeropuerto de Medan y con más probabilidades de encuentro con orangutanes. En esa zona liberan a orangutanes que han nacido o crecido en cautividad y que después de un tiempo de rehabilitación (suelen haber pasado por situaciones traumáticas) los reintroducen en la selva de manera controlada.

Los orangutanes suelen conocer a los guías y de vez en cuando les traen algo de fruta para que se acerquen así se aseguran el éxito. Sobre el tema de alimentarlos hay gente que está en contra, pero por otro lado, estos orangutanes ya han estado en contacto con los humanos y el turismo es muy importante para que la comunidad empiece a ver a los orangutanes como un incentivo para su economía, se impliquen en su preservación y LO MÁS IMPORTANTE, no inviertan en las plantaciones de palma. Los precios de los trekkings son muy elevados, precio europeo/americano de clase alta. El alojamiento, igual que en el resto de Sumatra, muy barato.

Ketambe

Aquí es donde nos encontramos nosotros. Esta es la zona que hemos escogido para adentrarnos en la selva de Sumatra e intentar ver a algún ejemplar de esta maravillosa especie.

¿Por qué motivo habíamos elegido Ketambe? En un primer momento, nos pusimos en contacto con guías de la zona de Bukit Lawang como hace todo el mundo, pero al ver los desorbitados precios, empezamos a indagar por Internet. Nos dimos cuenta de que todo el mundo se quejaba de lo mismo y descubrimos Ketambe. Una zona mucho más alejada de Bukit Lawang, sin conexión directa con Medan pero donde los orangutanes que vivían eran totalmente salvajes. Esto nos hizo decantarnos rápidamente por Ketambe. Ya habíamos visto a orangutanes en semi-libertad en Borneo y ver los únicos que todavía habían nacido y crecido de manera salvaje sin contacto con humanos, nos parecía una idea totalmente fascinante.

Buyung, nuestro guía local

Nosotros nos despertamos muy pronto, siempre a pito de silbato pero rápidamente nos damos cuenta de que aquí van a otro ritmo, más relajado, tranquilo, no hay prisa.  Vamos pronto a desayunar para empezar el trekking pero todavía no hay nadie despierto, así que volvemos al bungalow y hacemos un poco de tiempo. Estamos bastante cansadxs a pesar de haber dormido mucho pero nos vamos animando poco a poco. Desayunamos dos platazos de noodles y arroz frito con vegetales para coger fuerzas.

Nuestro guía nos está esperando, Buyung un auténtico apasionado de la jungla. Ha nacido y crecido en Ketambe y toda su vida gira entorno a los orangutanes y el parque nacional.  Lo sabe absolutamente todo sobre la selva, sobre cada animal que nos encontramos. No es ni biólogo, ni ha ido a la universidad, pero ha crecido dentro de este maravilloso lugar y gracias a jóvenes como él, la comunidad ve la preservación de la selva y de la fauna de Ketambe como una prioridad y no como un problema. Para ellos, ahora, la conservación y protección de toda esta naturaleza es una de sus máximas prioridades. Se han dado cuenta de que hay personas que llegan hasta este remoto lugar desde la otra punta del mundo solo con la esperanza de poder ver en libertad a los orangutanes.

Gracias a Buyung, el trekking se convirtió en algo totalmente alucinante. Nosotros no lo sabíamos, pero hubiese sido mejor contactar directamente con él. Ofrece alojamiento en su casa con su familia, trekkings, todo tipo de actividades, una experiencia más cercana y vivencial y sale mejor de precio que contratar el trekking desde la guesthouse. Después de conocerlo, lo haríamos sin pensarlo, seguramente nuestra experiencia hubiera sido mil veces todavía mejor de lo que fue! Si estás interesadx, no dudes en preguntarnos!

Adentrándonos en la selva de Sumatra

Empezamos a caminar por la carretera que da entrada al parque y de golpe nos metemos directamente dentro de la jungla, sin camino ni nada. Entre lianas, raíces enormes de arboles, riachuelos y densa vegetación. Vamos cubiertos de los pies a la cabeza. Buyung también nos ha dejado unos calcetines anti sanguijuelas, suerte, porque está repleto. No paran de subirnos por los pies y las piernas (finalmente, se le enganchó una a Ester, en la cintura..ni calcetines ni nada). Mosquitos que parecen aviones nos rodean. La única parte de nuestro cuerpo que llevábamos al descubierto era la cara y, efectivamente, nos picaron.

Calcetines anti-sanguijuelas
Calcetines anti-sanguijuelas

Cuando pensamos en la jungla, seguramente a todo el mundo le viene a la cabeza una foto como muy idílica (y lo es) pero lo que no sale en las fotos son los mil insectos que te tienes que ir sacando de encima, no se cuantos bichos se nos metieron en los ojos. Y las sanguijuelas…que molestas son.

Dejando de lado estas cosillas, el lugar no puede ser mejor. No se puede comparar con nada de lo que hemos visto anteriormente, es fantástico. Nunca habíamos visto la selva de esta manera. Desde dentro, sin caminos marcados, ni indicaciones para trekkings, no la habíamos vivido de una manera tan auténtica. Arboles centenarios de un tamaño ENORME y mil lianas rodeándolos nos dejaban totalmente asombrados y eso que todavía no habíamos visto a ningún animal salvaje.

Adentrándonos en la selva de Ketambe con Buyung
Adentrándonos en la selva de Ketambe con Buyung

No podíamos dejar de sorprendernos, íbamos con una sonrisa en la cara de oreja a oreja desde el minuto uno. Por cierto, el guía estaba solo para nosotros dos y creo que no podíamos haber tenido más suerte (lo he dicho ya?¿). Aprendimos tantísimo sobre la jungla, los animales y sobre su manera de vivir. Lo sabe absolutamente todo sobre este lugar, nos tenía totalmente maravillados.

Lianas de película!
Lianas de película!

Para ver orangutanes hay que adentrarse bastante en la jungla. No sirve de nada dar un paseito. Estos animales no han estado nunca en contacto con los humanos por lo que no se dejan ver fácilmente. Nosotros ya vimos orangutanes en la reserva de Semenog en Borneo, pero no tiene nada que ver.

En Semenog fue emocionante también porque conocimos de primera mano los horribles peligros a los que han estado expuestos y los riesgos que todavía corren.  En Semenog viven completamente en libertad pero a las 9am y a as 14am les ponen comida en unas plataformas y algunos de ellos acuden al encuentro. De manera que es “fácil” verlos. En este caso, en Ketambe estamos hablando de orangutanes totalmente salvajes. Verlos es complicado pero es mucho más reconfortante, satisfacción , la ilusión y la emoción es mucho mayor.

Nidos de orangutanes…nos acercábamos

Antes de ver orangutanes, vemos bastantes de sus nidos pero sin los orangutanes dentro…aiii parecía que no íbamos a tener tiempo. Pero para compensar, de golpe nos encontramos completamente rodeados por una familia numerosa de un tipo de primate del cual no recordamos el nombre (vimos tantas subespecies de primate y Buyung nos dijo tantos nombres que los tengo todos mezclados). Nos quedamos como unos 20 minutos observándolos en silencio, totalmente embobados y rodeados por toda la comunidad, genial. Algunos incluso parecían que posaban para la cámara.

Impresionados con esta familia de primates
Impresionados con esta familia de primates

Continuamos nuestro camino y pudimos ver otro tipo diferente, sin contar las numerosas mariposas que vimos. Mira que nosotros no somo muy fans de insectos y pájaros, pero es que los que vimos eran muy muy llamativos y radicalmente diferentes de los que habíamos visto hasta el momento.

Y por fin llegó el momento esperado. Vimos a nuestros dos primeros orangutanes. Estaban tumbados en sus nidos en lo alto de los árboles. Los pudimos ver bastante bien pero muy de lejos. Todavía nos quedaba todo el día por delante…no perdíamos la esperanza.

Continuamos caminando hasta llegar a la zona donde íbamos a comer. Un lugar precioso justo al lado de un inmenso rió. Estábamos muy acaloradxs y completamente empapadxs de sudor, la humedad en la selva es altísima, así que antes de comer aprovechamos para darnos un chapuzón.

Un break muy merecido

El agua estaba congelada pero nos sentó más que bien. Había un poco de corriente justo en la zona del medio, pero tampoco gran cosa. El lugar realmente lo merece. Comimos dos paquetes de arroz enormes que casi no nos pudimos ni acabar y continuamos con la ruta.

Locales preparando su comida con pescado fresco del río
Locales preparando su comida con pescado fresco del río
Tuvimos compañía mientras nadábamos….

El momento más ESPERADO…

Y ahora sí, llegó lo mejor del día, andando nos encontramos de sopetón con un orangután comiendo justo delante nuestro. Estaba subido en un tronco a muy poca altura y lo pudimos contemplar como a 4 metros máximo. Nos vio pero simplemente se giró y continuó a lo suyo.

SORPRESA!

Estábamos que no nos lo creíamos, nos tuvimos que controlar porque casi nos ponemos a saltar de la emoción. Nos quedamos como tres cuartos de hora siguiéndolo y observándolo totalmente en silencio. Vimos como se movía de rama en rama, comía y se tumbaba a descansar. Fue genial. Al principio, con los nervios me salían todas las fotos movidas, pero por suerte nuestro amigo no tenía mucha prisa. Así que pudimos hacer otras taaaan bonitas como estas, aunque nada comparado con verlo en directo.

Creo que no hace falta ni comentar la foto…

Todas las horas de viaje y la caminata valían la pena solo por vivir este momento. Tal como nos estuvo explicando Buyung, se trataba de un orangután hembra. Era enorme y tuvimos la suerte de poder verla mucho más de cerca que en el centro de rehabilitación de Semenogh en Borneo. Por supuesto, la emoción y la ilusión que nos hizo encontrarlo no se puede comparar.  Éramos muy conscientes de la suerte que teníamos. Casi se nos salta alguna lagrimita… un sueño cumplido más a la lista.

Pudimos grabar algunos vídeos como este, un momento para inmortalizar!

Cuando finalmente decidió subirse a lo alto de los árboles y perderse dentro de la jungla, nos entro el subidón y ahí sí que lo celebramos. Llevábamos un buen rato conteniéndonos…pensábamos que no los podríamos ver taaan de cerca y con tanta calma. Que como mucho veríamos alguno a kilómetros de distancia, todavía no nos lo creíamos.

Continuamos un tramo más donde pudimos ver más especies de primates. No es por desmerecerlos pero después de la experiencia con el orangután…pobres ya no les hacíamos mucho caso, como si nosotros viéramos primates cada día en casa…

Mama Liana

Durante todo el trayecto estuvimos totalmente alucinados con el paisaje que ofrecía la jungla. Parecía que estábamos dentro de una película. Buyung nos tenía una sorpresa preparada para el final de nuestro camino. Si lo que habíamos visto hasta el momento nos había parecido increíble, lo que venía a continuación fue ESPECTACULAR.

Después de una subida, nos encontramos con esto, Mama Liana, como decía Buyung, sin palabras.

“Mama Liana”

Exploramos el árbol desde todas las perspectivas posibles. Era de película. Estos lugares son un tesoro, espero que los puedan preservar durante mucho tiempo.

Broche final 

Hicimos un pequeño break e iniciábamos el regreso a Ketambe. Emprendíamos la vuelta con una sonrisa en la cara que nos duró horas!!! Una vez salimos a la carretera principal, nos os lo perdáis que nos recogió una camioneta y allí que nos subimos los tres!! Nos ahorramos un buen tramo de carretera, nos dejó en la puerta! Eso sí, el camino lleno de curvas, nos lo pasamos genial!

Captura del momento

Fue el broche a un día intenso en esfuerzo y en emociones. Seguramente de las mejores experiencias que hemos vivido durante estos meses viajando por el mundo. No creo que se borre fácilmente de nuestra memoria.

Qué trekking escoger y dónde alojarse

Nosotros no lo sabíamos antes de ir, de hecho nos costó encontrar información sobre Ketambe, pero más tarde nos enteramos que algunos guías como Buyung ofrecen alojamiento en su casa. El tema es que hay que ponerse en contacto previamente con ellos. Un poco complicado porque no están muy puestos en temas de Internet…

Buyung nos dio sus datos de contacto, si queréis ver orangutanes en libertad no creo que haya un sitio mejor que este en el mundo y, por supuesto, seguro que no hay un guía mejor que Buyung.

Aunque tenemos que decir que nosotros estamos más que contentxs con nuestro hostel. Nos alojamos en Friendship Guesthouse, super recomendable! Pero es cierto que se llevan una importante comisión del trabajo de los guías.

Otra opción es dormir en algún hostel y en lugar de contratar el trekking a través del alojamiento, hacerlo directamente con el guía. A nosotros el trekking de un día nos costó 270.000 Rúpias. Haciéndolo a través de la guesthouse, si se hace directamente con el guía baja mucho el precio.

Hay diferentes opciones para adentrarse en la selva de Sumatra. Nosotros escogimos el trekking de un día pero pensándolo bien, lo mejor es hacer el de una noche o dos noches o directamente el de 5 días. Montan la tienda y se duerme en medio de la jungla. Nosotros estábamos un poco (bastante) cansados y después de tantos meses viajando no nos veíamos con ánimo para hacerlo. También se puede cruzar todo el parque nacional hasta llegar a Bukit Lawang, se tarda una semana aproximadamente. De verdad, que explorar en profundidad la selva tiene que ser más que apasionante. Nosotros en un día ya disfrutamos como locos, no quiero pensar en todo lo que te puedes encontrar durante una semana.

Próxima etapa: Berastagi

Al día siguiente, nos íbamos hasta la localidad de Berastagi, otra vez una odisea de transportes y carreteras. Nos daba igual, Sumatra nos había hecho el mejor de los regalos y ya estábamos totalmente enamorados de la isla.

⇒Día 3. Sumatra: Cómo llegar a Berastagi desde Ketambe


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Día 16. Ao Nang- Railay-Ao Nang.

Railay, Tailandia



Hoy nos íbamos hasta Railay, una de las playas más bonitas de la zona de Krabi.

Anteriormente en las islas Phiphi…

El día anterior visitamos el parque nacional de las islas Phiphi y a pesar de ser un lugar bastante masificado nos llevamos una sorpresa muy positiva. Para conocer todo el recorrido en las Phiphi no te pierdas este post:

⇒Día 15. Ao Nang (Krabi)- Phi Phi Islands- Ao Nang (Krabi)

Railay

Esta península pertenece a la zona de krabi pero no está unida por tierra. Es una de las zonas más tranquilas de Krabi y sin duda, las playas le dan mil vueltas a la playa de Ao Nang. Por contra, queda muy aislada y los precios para todo son mucho más elevados.

Cómo llegar a Railay desde Ao Nang

Es muy fácil llegar a Railay desde la playa de Ao Nang. La única manera de llegar es con barca ya que como hemos dicho, no se puede llegar por tierra.

La más fácil de hacerlo es con una barca-taxi. Se puede coger una por 200 Baths ida y vuelta. Las barcas son de estilo tradicional de gente local, por lo que es una manera de contribuir a la economía de la comunidad.  Para comprar los tickets, simplemente hay que ir a la caseta que hay en la playa unos minutos antes de partir. Eso sí, hasta que no hay 8 personas, no zarpan. También se puede visitar haciendo algún tour de un día en los que también incluyen las Phiphi o otros rincones de la costa de Andaman.

Mapa de Railay

Alojarse en Railay

En Railay el alojamiento es bastante caro. Otra opción es alojarse en Tonsai Beach. Esta última zona es más de mochilerxs y de amantes de la escalada. Se pueden encontrar hostels mucho más baratos que en Railay. Lo único es que para llegar hasta Railay hay que andar bastante. Nosotros desde la barca con la que fuimos a Railay vimos la playa de Tonsai y no tiene nada que envidiar a la de Railay.

El alojamiento es caro y quedas un poco aisladx de todo, pero estar en esta playa cuando cae la noche y no hay nadie debe ser genial…

Cuando ir a Railay

El peor momento de todos es por la mañana porque es cuando llegan todos los grupos organizados (mayormente de chinos). Es brutal porque llegan como 60 lanchas en cosa de 10 minutos y es imposible moverse, lo inundan todo. Lo bueno es que como mucho se quedan 15 minutos y se van. A partir de ahí, todo calma y tranquilidad. Al mediodía y por la tarde es cuando mejor se está.

La playa de Railay

La playa de Railay tiene una magia especial. Está a pie de la montaña y rodeada de mogotes que salen del mar y le dan un carácter único. Si hay marea baja, se puede llegar andando hasta una pequeña playita que se forma justo al pie de uno de estos mogotes tan característicos de la costa tailandesa.

El agua está muy limpia, transparente, no hay suciedad ni basura por la arena y no está nada masificada. Un lugar perfecto para pasar medio día o el día entero. Hay muchos espacios de sombra porqué hay mucha vegetación así que el Sol no es un problema.

Las barquitas que sirven de transporte hasta Railay le dan un toque especial y todavía mejoran más la foto. Nos encanta este lugar!

Imagen típica de Railay
Imagen típica de Railay

Te puedes bañar en cualquier zona pero por seguridad (para que no te choques con ninguna barca), hay habilitadas dos grandes zonas delimitadas por boyas.

Cueva de la fertilidad

Nos quedamos alucinando con este lugar. Una de las cuevas que hay a pie de playa, la han convertido en un santuario de la fertilidad. Está llena de PENES de todos los tamaños, colores y materiales posibles. Son ofrendas a las deidades para que las familias puedan tener hijxs sin problemas.

Para lxs tailandesxs era un lugar de culto (vimos familias haciéndose fotos con los penes detrás como si nada) pero para los turistas era (como mínimo) sorprendente. Os digo que había cientos de penes (algunos gigantes), ni uno ni dos, es que habían tantos que ni cabían y ya estaban fuera de la cueva, todos allí, alrededor de la diosa.

Penes everywhere!
Penes everywhere!

Fauna en Railay

Otra de las bonitas sorpresas de Railay fue poder ver un grupo de monos saltando de árbol en árbol. Este tipo de mono es enorme y tiene una especie de antifaz blanco alrededor de los ojos que lo hace muy característico. No eran nada agresivos e iban a lo suyo. Ni son de esos que van buscando comida o robando mochilas. No bajaron al suelo ni un momento. De hecho fue una suerte poder verlos porque la mayor parte del tiempo se lo pasan en el interior.

Fauna sorpresa en Railay
Fauna sorpresa en Railay

También pudimos ver a un tipo de iguana gigante que se parece más a un minicocodrilo que a una iguana. En la foto creo que no se aprecia suficientemente el tamaño que tenía, mucho más grande de lo que parece. Unos meses después, durante nuestro paso por Malasia, en concreto en Penang National Park, vimos dos ejemplares de la misma especie pero igual de grandes que un cocodrilo, eran impresionantes!

Salió del agua y campaba a sus anchas pasando de todo el mundo
Salió del agua y campaba a sus anchas pasando de todo el mundo

Vuelta a la playa de Ao Nang

Por la tarde y después de haber pasado un día super relajado disfrutando de este precioso lugar, cogimos la barquita de vuelta. Está vez íbamos solos. El trayecto no dura mucho, pero el paisaje es brutal. Las vistas de toda la costa desde el mar son para enmarcar.

Últimas horas en la costa de Krabi

Este había sido nuestro último día en Krabi, al día siguiente nos íbamos hasta el parque nacional de Khao Sok. Dejábamos el mar para adentrarnos en plena jungla!

⇒Día 17, 18 y 19. Khao Sok National Park: recorrido 2 días/1 noche


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Día 7. Ballarat Wildlife Reserve-centro de Melbourne y Chinatown

El día anterior llegábamos MUERTXS a Melbourne después de un trayecto de lo más movidito en el tren nocturno. Y decidimos recuperar fuerzas y quedarnos en el hostel planificando nuestra ruta. En esta entrada os explicamos cómo moverse por Melbourne, las últimas horas en Sydney y nuestras primeras horas en esta mega urbe.

⇒Día 5 y 6. Sydney- Manley-Tren nocturno hacia Melbourne.

De camino al centro de Melbourne

Hoy sí que nos despertábamos con energía. Teníamos todo el día por delante! Lo bueno del hostel es que nos entraba el desayuno con el precio de la habitación y era bastante completo. Mejor, porque íbamos a necesitar fuerzas.

Botanic Gardens

Lo primero que hicimos fue recorrernos todos los Botanic Gardens de punta a punta. Llegamos andando porque los teníamos a 10 minutos a pie desde nuestro hostel.  Al final, nos dimos cuenta de que no estábamos tan lejos como pensábamos.

Estos jardines son ENORMEEESSSS!!!!!!!!!! No se acababan nunca!! El parque está lleno de gente haciendo deporte y paseando con la familia. Está muy cuidado y llega hasta el centro de la ciudad. Dentro del este inmenso parque se encuentran diversos puntos de interés. El más relevante, el monumento a los caídos durante la Segunda Guerra Mundial.

Atravesamos todos los jardines de un extremo a otro hasta llegar al puente que cruza el río y que te lleva de pleno al centro de Melbourne. Nada más cruzarlo, se encuentra el punto de información turística de la ciudad (nosotros no fuimos) y la estación de tren de Flingers, una de las más importantes. Nosotros continuamos hasta la estación Southern Cross (la estación principal de Melbourne) para coger el tren hasta Ballarat.

Ballarat Wildlife Reserve, la peor experiencia posible

La idea de hoy era ir por la mañana hasta Ballarat Wild Reserve y por la tarde, conocer la ciudad. Nosotros no somos para nada de visitar ni zoos ni nada por el estilo. Pero leímos varias reseñas por Internet sobre este lugar y finalmente nos decidimos…nos arrepentimos al minuto uno de estar allí, horrible.

Evidentemente, no habíamos tenido en cuenta el nivel intelectual de la gente que escribe los comentarios sobre este sitio. Incluso en blogs de viajerxs conocidos lo pintaban como un lugar super idílico, suponemos que se llevaron una buena comisión por escribir semejantes mentiras.

Nos vamos a saltar todo el capítulo sobre cómo llegar porque encima se tarda como 2 horas y hay que combinar varios medios de transporte y no queremos que NADIE vaya a este lugar. Eso sin comentar, lo carísimo que es el tren en Melbourne.

Animales en pésimas condiciones

Cuando entramos, nos dimos cuenta en seguida del panorama. Animales encerrados en lugares diminutos sin espacio para moverse ni para reproducir comportamientos propios de su hábitat natural. Hasta tenían blue-penguins en una mini piscina como si fueran pececitos. Estos pingüinos los vimos en libertad estando en Nueva Zelanda y están acostumbrados a nadar kilómetros y kilómetros en alta mar. Ahí estaban, en una mini charca que no llegaba ni a piscina dando vueltas por el borde super nerviosos.

Los canguros sí que iban sueltos por allí. Si pagabas 2$ más te daban una bolsa con comida para dar de comer a los canguros y así estaban, gordos como vacas, totalmente domesticados. El resto de animales bien encerrados, cocodrilos de 2 metros encerrados en un espacio tan pequeño que no podía ni darse la vuelta. Un dragon de Komodo que no se qué narices hace en un zoo y no en la isla de Komodo, dando golpes al cristal intentando salir (os dejamos el vídeo) e iguanas marinas de las Galápagos encerradas en mini jaulas cuando estas iguanas andan y nadan rapidísimo en libertad. Incluso tenían tortugas gigantes de las Galápagos también que las habían traído a aquel horrible lugar encerradas en una jaula de 2×2. Es que nos daban ganas de llorar y más, después de haber visto a todos estos animales en libertad. Horrible.

Una falsa “reserva”

Encima iban de preocupados con la preservación de las especies. En plan, tenemos aquí estas iguanas marinas porqué están en peligro de extinción. Cuando en realidad las han substraído de su hábitat natural donde sí que las están protegiendo para que no se extingan. El lugar de verdad daba miedo. No se cómo se permiten este tipo de lugares hoy en día en un país como Australia.

Total que nuestra visita duró nada y menos, y lo último fue ver a los koalas encerrados, nos daba algo. Eso sí por 40$ podías coger a uno en brazos y hacerte una foto. Como si fueran perritos.

Si lo llegamos a saber…

Nos fuimos de allí con unos remordimientos enormes por haber contribuido con nuestra entrada a que depravados se hagan ricos a costa de explotar animales y sacarlos de su hábitat natural donde se encuentran en perfectas condiciones. Con este mal cuerpo volvíamos a Melbourne.

Chinatown

Llegamos a media tarde a Melbourne y nos metimos de lleno en uno de los distritos más animados de la ciudad, Chinatown!!

Este barrio se encuentra en pleno centro y está repleto de restaurantes chinos y coreanos. Grupos de jóvenes asiátios inundan las calles y realmente parece que estas en cualquier lugar de Asia menos en Melbourne. Es un lugar super animado, lleno de gente, música, luces, supermercados chinos con sus productos chinos (hay que entrar en alguno, obligatorio!) y un montón de tiendas productos de belleza y maquillaje al estilo asiático.  Nos vino bien para subirnos el ánimo después de la tortura de Ballarat.

Nosotros no entramos a comer en ningún local pero los platos tenían MUY buena pinta y a precios muy económicos (para lo que es Australia…).

Great Ocean View Road

Llegamos al hostel ya de noche, tocaba preparar las mochilas. Mañana empezábamos una ruta en coche por la Great Ocean View Road.  En la siguiente entrada, explicamos los detalles para alquilar un coche y toda la ruta que hicimos durante estos dos días completos /tres noches de coche.

⇒Día 8, 9 y 10. Great Ocean Road


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