Día 4. Moray y las Salineras de Maras



Hoy nos íbamos a visitar el yacimiento inca de Moray y las salineras de Maras. La excursión tenía muy buena pinta.

Cusco, un parque temático para turistas

Cusco nos estaba pareciendo demasiado turístico y sinceramente, un poco decepcionante. Una auténtica lástima pero han convertido este encantador lugar en un parque temático para turistas.

La visita a los yacimientos arqueológicos del día anterior nos gustó bastante, sobretodo las explicaciones del guía. Pero a lo largo de la visita, no se cuantas veces nos intentaron vender todo tipo de productos… muy pesado. Como siempre, hay que quedarse con la parte positiva.

⇒Día 3. Cusco: Sacsayhuaman, Qenqo, Pukapukara y Tambomachay.

Empieza el Show

La excursión nos había costado 20 soles por persona e incluía el transporte y el guía. La ruta que íbamos a hacer era Moray, Maras, las salineras de Maras y Chinchero.

Después de pelearnos como siempre con los de la agencia…empezaba la visita. Habíamos perdido más de una hora por su mala organización pero después de enfadarnos, nos dijeron que la íbamos a recuperar. Y, en efecto, hicimos una hora más de visita.

Estos problemas con las agencias de Cusco son parte de la aventura. Hay que tomarlo con paciencia, sentido del humor y ponerse muy serio con las personas responsables. Al final, todo acaba bien.

Moray

Nuestra primera parada era el yacimiento inca de Moray. Unas construcciones que han dejado unas formas enigmáticas totalmente estudiadas para conseguir avanzados sistemas de cultivo.

En cada balcón, dependiendo de la altura a la que se encuentre, se da una temperatura diferente. Lo hicieron para poder cultivar más de un tipo de alimento y así augmentar su producción. También se pueden observar perfectamente el sistema de regadío utilizado.

Moray
Moray

Moray nos ha gustado muchísimo. Una vez más, tener a un guía que nos haga comprender la historia del yacimiento es un valor añadido.

Maras

Antes de llegar a las salineras de Maras, paramos un momento para conocer el autentico pueblecito de Maras. En este lugar, la mayoría de sus habitantes forman parte de la cooperativa que trabaja en las salineras. Solo los habitantes de Maras tienen derecho a tener una parcela en las salinas y poder obtener beneficios a partir de la venta de sal.

Maras
Maras

Salineras de Maras

Este lugar no está incluido en el Boleto Turístico, el precio de la entrada es de 10 soles. Nosotros recomendamos mucho esta visita.

A parte de la imagen panorámica de las salineras, conocimos las duras condiciones laborales que sufren los cooperativistas de las salineras. Un trabajo muy duro y poco recompensado. L@s trabajador@s recolectan todos los quilos de sal y después les pagan el quilo según el «precio del mercado». Además, nos explicaron los diferentes tipos de sal que se producen según si la sal queda en la parte baja del poso, en el medio o en la parte superficial. Un trabajo muy laborioso y sacrificado.

Durante los meses de lluvia, se llenan estas pequeñas piscinas y durante los meses secos, el agua se evapora y solo queda la sal, época de recolectar.

Salineras de Maras
Salineras de Maras
Salineras de Maras
Salineras de Maras

Chinchero

Antes de volver a Cusco, paramos en Chinchero donde nos explicaron las técnicas ancestrales incas para tejer la ropa. Dos casi niñas nos hicieron la demostración y constataron dos hechos. Uno, que las mujeres son las que llevan el gran peso de la economía familiar y, otro, que a las niñas les dura muy poco la infancia.

Demostración en Chinchero
Demostración en Chinchero

Turismo responsable en contra de la explotación infantil

A mi personalmente, ver a niñas y niños de pocos años trabajando más que sus progenitores o siendo utilizados por estos es una cosa que me está incomodando mucho. El turista tiene que ser responsable y no favorecer estos actos, de modo contrario, solo perpetuamos el hecho de que tener a las niñas y a los niños trabajando les sale más rentable que tenerlos en el colegio.

Por eso hay que dejar clara nuestra oposición a estos actos y no comprar souvenirs a criaturas que son utilizadas por sus responsables legales para dar pena. Otra práctica es tenerl@s por la calle vestid@s con la indumentaria tradicional y pedir dinero a cambio de fotos como si fueran monos de feria. Lo peor es que muy pocos turistas piensan en ello y solo hacen que alimentar la explotación infantil.

De vuelta en Cusco, hemos preparado las mochilas porque mañana nos vamos al Valle Sagrado y de allí a Aguas Calientes con la vista puesta en conocer el Machu Picchu.

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