Cameron Highlands: hipnotizadoras plantaciones de té en Malasia



Hoy cambiábamos de destino, nos desplazábamos hasta Cameron Highlands. Esta montañosa población es muy conocida entre la gente local por las grandes plantaciones de té que cubren enormes extensiones. Estas plantaciones dibujan un paisaje casi hipnótico y extremadamente fotogénico que hicieron que nuestra visita relámpago fuera una experiencia extraordinaria. Eso sí, suerte que el paisaje le dio todo el valor al viaje porque tuvimos algún que otro problemilla…

Anteriormente…en Penang National Park

Habíamos pasado unos días bastante tranquilos en George Town, disfrutando de la gastronomía local, un exquisito y variado street food y lo mejor de todo, de Penang National Park. Un trozo de selva con una riqueza interminable, donde por fin vimos a uno de los lagartos más grandes del mundo, el monitor lizard. Una experiencia memorable!

Día 7. Penang National Park, lagartos gigantes y paisajes selváticos.

Día 9. Cameron Highlands: Bharat tea plantation

#CONSEJOVIAJERO: sobretodo es MUY IMPORTANTE que vuestra visita a Cameron Highlands no coincida con un fin de semana (sábado o domingo) o día festivo. La carretera se satura por completo y tanto el pueblo como las plantaciones de te se llenan a reventar de gente. Dicho esto, continuemos!

Donde alojarse en Cameron Highlands

En esta zona hay dos pueblos, el primero es el de Brinchang y el segundo, Tanah Rata. Nosotros nos alojamos en el segundo, Tanah Rata porque es el que queda a 20 minutos andando de la plantación de té Bharat. Si solo se quiere visitar la plantación de té y hacerlo por libre, lo mejor es alojarse en Tanah Rata. Si se contrata algún tour que incluye plantaciones de té, de fresas y la granja de mariposas, mejor la zona de Brinchang.

Georgetown-Tanah Rata

Para llegar hasta Cameron Highlands compramos los billetes de autobús a través de la web de 12goasia como siempre habíamos hecho durante nuestro viaje por Asia. La web es fiable 100% y una manera fácil y rápida de comparar horarios y precios. Teníamos que estar a las 8 de la mañana en la terminal de buses del centro de Georgetown. En concreto, teníamos que ir primero a la agencia a la que le habíamos comprado los billetes pero se encontraba en la misma terminal.

Nos despertamos temprano, después de desayunar y justo cuando íbamos a salir, empezó a diluviar (otra vez). Allí nos quedamos sin saber qué hacer. La terminal de buses no nos quedaba demasiado lejos. Sí que teníamos que andar un poco pero se podía hacer a pie sin problemas y esa era la idea.

Al vernos allí con cara de tontos, el hombre del hostel insistió en qué pidiéramos un Grab (servicio de taxi). Allí todo el mundo se mueve con el Grab, no andan ni de broma. En un principio, le dijimos que preferíamos esperar, pero la cosa no mejoraba. Total que al final el hombre nos pidió un Grab. Nos costó nada y menos, pero el tema es que fue montarnos en el coche y parar de llover 😅

Llegamos un poco preocupadxs porque íbamos con el tiempo justo pero no nos acordábamos de que no estábamos en Barcelona. Aquí (y en la mayor parte del mundo) los tiempos y los ritmos son otros. A las 8 de la mañana allí solo estábamos los cuatro viajerxs occidentales, ni lxs trabajadores se habían presentado todavía. Pasaban ya como 15 minutos y por fin llegaba un hombre, nos imprimió los billetes con los asientos asignados y subimos al bus que estaba aparcado justo en frente.

De camino a Cameron Highlands

El viaje hasta Cameron Higlands duró unas 5 horas. Pensábamos que sería menos tiempo pero se hizo bastante largo. El último tramo de carretera estaba bastante congestionado. Hay que tener en cuenta que la carretera transcurre por una zona montañosa y puede llegar a marear un poco. Hace algunas paradas para poder ir al baño y comer algo pero no se entretiene demasiado, lo cual es bueno (al menos para nosotros).

Llegamos sobre las 3 del medio día. Ya habíamos comido en el bus porque llevábamos provisiones en la mochila. Tan solo teníamos esa tarde para visitar las plantaciones de té y no queríamos perder nada de tiempo.

El alojamiento lo habíamos cogido por Booking.com el día anterior por 4€ al cambio. Por las fotos ya se veía que era un antro pero todavía no lo habíamos visto todo…

Primer paso, lidiar con timadores

Llegamos rápido desde la parada de buses. Estaba diluviando al estilo malayo (y eso que no era “época de lluvias” pero vaya días llevábamos…). Entramos y nos atiende un hombre indio. Cuando le decimos el nombre de la reserva, va y nos dice con toda la cara que la reserva “se ha cancelado”. Como?? Qué quiere decir “se ha cancelado”? El hombre hace ver que no habla mucho inglés y todo lo que le sale es que es culpa de Booking. Nosotros con el tiempo justo y diluviando fuera, le preguntamos si tiene alguna habitación libre y, aquí está la trampa. Tiene la misma habitación pero por el triple del precio publicado en Booking.com. El timo es el siguiente: pone la habitación en Internet a un precio muy bajo para conseguir clientes y antes de la hora de llegada, cancela la reserva.

Nos damos cuenta de la estafa, nos enfadamos, discutimos y finalmente nos dice que podemos quedarnos por solo “el doble”. Como sabemos que Booking.com no permite este tipo de prácticas, le decimos que nos quedamos pero pagamos con tarjeta para quedarnos con el recibo. Booking.com cuando hay una cancelación, siempre se pone en contacto con los clientes y efectivamente, recibimos llamadas (que no cogimos…) y un email preguntándonos sobre lo sucedido. Les explicamos la experiencia y les adjuntamos una foto del extracto bancario. En un par de días nos habían devuelto el dinero que habíamos pagado. Y, por suerte, este establecimiento ya no se encuentra en su web.

Segundo paso, llegar a Bharat tea plantation

Dejamos las mochilas en la habitación, protegimos de la lluvia pasaportes, cámara y gopro y nos dispusimos a salir. Por suerte, la lluvia ya no era tan fuerte como cuando habíamos llegado pero no paraba, nos daba igual. Por cierto, no lo he mencionado antes, pero en Cameron Highlands hace bastante fresquito, hay que tenerlo en cuenta para no quedarse congelada con el pantalón corto y la camiseta de tirantes.

Llegar a Bharat Tea Plantation andando es muy fácil y se encuentra a tan solo 20 minutos (si llega) del pueblo. El timador del hostel quería que fuéramos con un amigo suyo taxista…estábamos como para hacerle caso. Nos pusimos en marcha con el maps.me (aplicación GPS) en el móvil y fuimos siguiendo las indicaciones. Para empezar, es indispensable encontrar el paseo que llega hasta la carretera que lleva a las plantaciones. Nosotros lo teníamos localizado en la aplicación de GPS del móvil pero si no tenéis, podéis preguntar a cualquiera, es muy fácil de llegar porque el pueblo es diminuto.

El primer tramo es un paseo muy bien hecho, con aceras anchas y árboles. Muy cuidado y agradable. Una vez llegamos al final del paseo hay que girar a la derecha y seguir por la carretera de curvas. Hay que ir con un poco de cuidado. En el momento en que nosotros fuimos andando no había mucho coche porque estaba lloviendo y porque eran como las 4 de la tarde. Pero, lo cierto es que la carretera tiene pinta de ser bastante transitada. Íbamos bien pegados al borde y los coches que pasaban nos evitaban tranquilamente. De hecho, si hubiéramos hecho autostop nos habrían llevado porque es muy común allí. La carretera transcurre en medio de la  montaña y el paisaje es muy bonito. Así que casi es como hacer un paseito por la naturaleza.

Por fin en Bharat Tea Plantation!

Y, sin a penas darnos cuenta ya habíamos llegado. Pensábamos que estaba mucho más lejos!! Casi ni nos habíamos enterado.  Por el camino, ya había dejado de llover e incluso había salido el Sol, de repente hacía un día espectacular. Lo mejor de todo era que como había estado lloviendo, estábamos solos en la plantación.

Las mejores vistas se obtienen desde la terraza de la cafetería. No hace falta consumir nada. Te puedes sentar tranquilamente para admirar las vistas o ir directamente a la terraza que es el punto más alto desde donde se puede ver toda la plantación. En la cafetería venden un montón de pasteles, pero a nosotros no nos gustan así que no tenemos la típica foto que tiene todo el mundo con el  pastel y las vistas a la plantación de té 🤣. Pero tenemos un montón mucho mejores!!!

Nosotros no habíamos estado nunca en ninguna plantación de té y nos pareció totalmente hipnótica. La forma tan característica de esta planta repetida cientos de veces a lo largo de hectáreas y hectáreas de terreno producen un efecto óptico similar al 3D. Es la gracia de visitar estas plantaciones.

Planta de te en detalle, Cameron Highlands

En realidad, estas mega plantaciones de té también tienen un efecto negativo en el medioambiente. Las plantaciones ocupan cada vez más terreno montañoso y eso significa la destrucción de la flora autóctona propiciando la desaparición de especies de primates y fauna que habitan estas montañas y la consiguiente modificación del clima. Cientos de árboles son talados diariamente para substituirlos por plantaciones de te, mucho más rentables económicamente.

Al final se ve el límite con el bosque que antes ocupaba toda la extensión de las plantaciones.

Cuando acabamos de hacernos todas las fotos de rigor, preguntamos para bajar a la plantación, pero nos dijeron que desde hacía algún tiempo, habían prohibido el acceso a la plantación. Sinceramente, tampoco creo que nos perdiéramos mucha cosa.

Cuando empezó a llegar gente, nos fuimos. Hicimos bien de salir cuando estaba lloviendo porque al llegar a penas había gente, en cambio, cuando ya hacía un rato que lucía el Sol, empezaron a llegar coches hasta que el aparcamiento quedó completamente lleno.

Tanah Rata, poco que hacer pero buena temperatura

Cuando volvimos, en lugar de meternos en el hostel que era muy horrible, nos fuimos a explorar el pueblo. Básicamente, consistía en una calle con apartamentos y hoteles de montaña a banda y banda. Hacía bastante fresquito, pero íbamos bien abrigados, para nosotros la temperatura era más que ideal, con el calor que habíamos pasado…esto era un regalo. Recorrimos algunos caminos de alrededor y algún que otro mercado de ropa. Había bastantes restaurantes para cenar e incluso un Starbucks, pero nosotros ya habíamos pasado por el supermercado en Georgetown.

El bus escolar nos encantó!

Se puso a diluviar otra vez así que nos refugiamos en la terraza de un KFC y nos esperamos allí hasta que paró. Ya completamente de noche, volvimos al hostal.

Una nueva etapa en nuestro viaje, Borneo

Al día siguiente, volvíamos a Kuala Lumpur para coger un avión que nos llevaría hasta la isla de Borneo!! Una nueva aventura empezaba para nosotros!

⇒Día 10. Cameron Highlands- Kuala Lumpur-Kuching (Borneo)


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2 respuesta a “Cameron Highlands: hipnotizadoras plantaciones de té en Malasia”

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